Política DENUNCIAS DEL PP TRAS EL INCIDENTE DEL 'O MARISQUIÑO'

"El alcalde parecía el director del festival: no tomó medidas con tal de que se celebrara"

Desde el PP consideran que Abel Caballero estaba más interesado en publicitar la imagen de la ciudad que en la seguridad del evento

El alcalde de Vigo, Abel Caballero, durante la rueda de prensa celebrada hoy en el Ayuntamiento de la localidad.

El alcalde de Vigo y presidente de la FEMP, Abel Caballero EFE

Un secreto a voces. Los principales dirigentes de Vigo, incluido el alcalde socialista Abel Caballero, conocían el mal estado del paseo marítimo del Puerto que terminó por derrumbarse este domingo noche durante el festival ‘O Marisquiño’, provocando más de 300 heridos, de los que cinco están graves y dos siguen en la UCI.  El senador y concejal del PP de Vigo, Miguel Fidalgo, fue de los primeros en advertir de la situación, y ya en mayo denunció el peligro que suponía el paseo de madera que se eleva sobre el mar y que este domingo quedó totalmente vencido por el peso de las 3.000 personas que acudían al concierto. El dirigente popular lamenta la actitud del primer edil, que en los últimos meses ha utilizado el festival para «proyectar la imagen de Vigo», y le señala por no haber tomado medidas de seguridad, primando la celebración del evento a las condiciones en que se celebrara.

En las últimas horas Caballero se ha sacudido las responsabilidades y ha defendido que la reparación correspondía al Puerto de Vigo, del que él mismo es miembro del Consejo de Administración. El alcalde también fue presidente de la Autoridad Portuaria de Vigo hasta su llegada a la Alcaldía en 2007. «El muelle es del puerto», se justificaba Caballero este lunes por la tarde para justificar su no actuación, aunque el Consistorio de Vigo es el encargado del mantenimiento de la estructura, en base a un convenio firmado en 1992. Según el alcalde de Vigo, el problema no ha sido el mal estado de la madera, sino un «fallo estructural general» del diseño de la pasarela. Una juez de guardia ya ha abierto diligencias para dirimir los hechos y desde la secretaría de Estado de Infraestructuras también se ha anunciado una investigación.

Fidalgo acudió al lugar de los hechos nada más producirse el accidente, y se mantuvo allí hasta la madrugada. Este lunes, después de visitar a algunos de los heridos en el hospital, asegura en declaraciones a El Independiente que el episodio «podía haber sido una catástrofe». «Fue horrible, pero nos salvó que la marea estaba baja y que había muy poca profundidad: la gente caía al mar pero hacía pie y respiraba. Si hubiese sido con marea alta podríamos estar hablando de ahogados», asegura Fidalgo, que a pesar de lo ocurrido defiende que «hemos tenido mucha suerte».

El senador considera que no es el momento para depurar responsabilidades, y que estas horas «hay que estar con las familias», pero pone en cuestión el procedimiento del Ayuntamiento en este caso. El fesitval ‘O Marisquiño’ es el evento más subvencionado de Pontevedra, y la empresa organizadora recibe 400.000 euros públicos, 218.500 del Ayuntamiento y 181.500 de la Diputación de Pontevedra, presidida por Carmela Silva, también concejal socialista en el Ayuntamiento.

Además de la subvención económica, el concejal de seguridad Carlos López Font firmó la autorización para celebrar el festival. Como responsable último de la celebración y como paso previo a la concesión del permiso, Fidalgo destaca que el Consistorio debía haber contado con un «estudio de carga máxima de la zona» y advierte de que «la ley les obliga a controlar el aforo». «Al final nadie hizo nadie, es un cúmulo de irresponsabilidades. Han tirado para adelante y nos hemos dado un susto de muerte». El PP gallego ha pedido ya toda la documentación en la que se basó el Ayuntamiento para autorizar la celebración del festival.

La implicación del ayuntamiento ha llevado, destaca el senador popular, a que Abel Caballero haya utilizado el festival como reclamo de la ciudad. «El ayuntamiento y el alcalde son los principales impulsores de este festival. Le dan 400.000 euros de subvención, una cifra que no ha tenido ningún otro evento. Es su icono», asegura Fidalgo.

«Parecía que era el alcalde quien lo organizaba y se daba golpes de pecho por tener el festival en Vigo», continúa el senador del PP, que critica que este patrocinio no se haya traducido en la medidas para garantizar la seguridad. A su juicio, los socialistas gallegos «se han apoyado en el ‘O Marisquiño’ para proyectar la imagen de Vigo hacia fuera», y «con las ganas que tenían de que tirase para adelante, no han tomado las medidas oportunas».

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