Cataluña | Política ANIVERSARIO 17-A

17-A: Torra desoye a las víctimas y reivindica a los presos "injustamente encarcelados"

El president se reúne por la tarde con el ex conseller Joaquim Forn, en la prisión de Lledoners por la organización del 1-O

Imagen del homenaje en Las Ramblas en el primer aniversario de los atentados.

Imagen del homenaje en Las Ramblas en el primer aniversario de los atentados.

El president de la Generalitat, Quim Torra, ha comenzado la jornada de homenajes en el primer aniversario los atentados de Cataluña pidiendo la libertad de los dirigentes encarcelados por la organización del referéndum ilegal del 1-O. No es el primer gesto político del president, que tiene previsto rendir homenaje, con unas horas de diferencia, a las 16 víctimas asesinadas hace un año y a los dirigentes encarcelados por el 1-O.

En una entrevista concedida a Catalunya Radio, Torra ha recordado a su antecesor, el ex president Carles Puigdemont, y a los dirigentes que están en la cárcel, y ha aprovechado para pedir su libertad. «No te olvides que el president hoy, Puigdemont, está en el exilio y en Lledoners hay consejeros encarcelados. Todos ellos deberían estar hoy aquí. Esto lo tenemos que tener en cuenta siempre. La realidad es que tenemos exiliados y presos políticos», ha destacado Torra.

En la declaración institucional que ha dado a las nueve de la mañana tras una reunión del Govern, el líder del Ejecutivo catalán ha pronunciado palabras de recuerdo a las víctimas cargadas de tintes políticos, relatando el dolor de «nuestro país», Cataluña, y el dolor «de los demás países de procedencia». Torra también ha dado su «reconocimiento especial a los sanitarios, servicios de emergencias, a los Mossos d’Esquadra y a los responsables que dirigieron el difícil dispositivo, Josep Lluís Trapero y Joaquin Forn, hoy injustamente encarcelados». Con estas palabras, el president reivindica la causa independentista en el aniversario del mayor atentado producido en Cataluña, un día en la que las víctimas habían pedido dejar la política a un lado.

Torra da así el pistoletazo de salida a unos homenajes que estarán marcados por la división, donde los lemas contra el terrorismo se entremezclan estos días con las consignas políticas. Este jueves por la noche, las entidades soberanistas Assamblea Nacional Catalana (ANC) y Òmnium Cultural desplegaron una pancarta contra el Rey Felipe VI en la Plaza de Catalunya, donde este viernes se celebrará el acto institucional del 17-A organizado por el ayuntamiento de Barcelona.

Las fuerzas de seguridad del Estado que supervisaban la plaza interceptaron a una furgoneta de la que salió un bulto sospechoso que resultó ser una pancarta contra el Rey. Entre los portadores del paquete había dirigentes soberanistas de estas organizaciones, según informa El Periódico, aunque la pancarta no estaba firmada ni atribuida a ninguna organización. El plan de ANC y Òmnium consistía en hacer pasar esta protesta organizada por una manifestación anónima del pueblo catalán. Finalmente consiguieron colgar la pancarta en un edificio de la plaza, con el texto en inglés: «El Rey de España no es bienvenido en los países catalanes». Después de ser retirada a última hora de la noche, la pancarta volvió a aparecer desplegada a primera hora de esta mañana.

Acto de homenaje en Alcanar presidido por un lazo amarillo y con la plana mayor del Govern.

También este jueves, en los primeros actos por los atentados, el recuerdo a las víctimas comenzó a desdibujarse por la causa independentista. Torra, que acudió a Cambrils para inaugural un Memorial por la Paz, no dudó en llevar un lazo amarillo en su solapa, el símbolo reivindicativo del independentismo catalán. El acto de Alcanar, donde ayer se cumplió un año de la explosión, también estuvo presidido por gran un lazo amarillo colocado en el atril por donde iban pasando los dirigentes soberanistas. Detrás de este símbolo desfiló la plana mayor del Govern de Cataluña: el vicepresidente Pere Aragonès y los consejeros Miquel Buch, Damià Calvet y Ester Capella. Las palabras de recuerdo adquirieron de esta forma un evidente tinte político.

El sector separatista quiere aprovechar el día para ensalzar al ex Mayor de los Mossos d’Esquadra, Josep Lluís Trapero, destituido por la actuación de la policía autonómica durante el 1-O, y al ex conseller de Interior, Joaquin Forn, detenido el pasado noviembre acusado de los delitos de rebelión, prevaricación y malversación por la organización del referéndum ilegal. Ambos fueron los que ofrecieron las primeras informaciones después de los atentados, y son ahora reivindicados por el sector independentista como mártires de la causa soberanista y víctimas del Estado español. Trapero ya pidió no ser el centro de homenajes en el primer aniversario de los atentados para dejar espacio a las víctimas, mientras Forn será desde prisión el objeto de varios actos independentistas.

El sector soberanista alaba el dispositivo de seguridad catalán, sin reconocer la actuación de Policía y Guardia Civil

El president de la Generalitat rendirá su particular homenaje a Forn: acudirá a la prisión de Lledoners a la que fue trasladado para reunirse con él. No es el único gesto de gratitud del sector independentista hacia uno de sus adalides. En las últimas horas la cúpula independentista se ha esforzado en alabar el operativo de seguridad que se desplegó durante los atentados, pero reconociendo únicamente la labor de los cuerpos catalanes -Mossos, Guardia Urbana y Servicio de Emergencias-, y reprochando la labor de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado.

El propio Forn escribía este jueves una carta en la que apelaba a la actuación de los Mossos como una muestra de la capacidad de Cataluña en materia de defensa como un ente independiente. “En el ámbito policial se demostró la capacidad técnica y profesional de la Policía de la Generalitat – Mossos d’Esquadra”, señalaba Forn en su misiva, que otorgaba su “reconocimiento para los 17.000 agentes y mandos”, al tiempo que daba un “reconocimiento muy especial para el mayor Josep Lluís Trapero”. “ Este éxito es fruto de muchos años de trabajo, de muchas personas del Cuerpo de los Mossos d’Esquadra y de responsables políticos que siempre han creído que Catalunya debía disponer de instrumentos propios para garantizar su seguridad”.

Los consejeros encarcelados por el 1-O -Dolors Bassa, Carme Forcadell, Joaquim Forn, Oriol Junqueras, Raül Romeva, Josep Rull y Jordi Turull- y los ex líderes de ANC y Ómnium -Jordi Sànchez y Jordi Cuixart- firmaban también este jueves una carta. En la víspera del primer aniversario de los atentados, los dirigentes independentistas recordaban a las víctimas, entre la solidaridad con las familias de los fallecidos, lanzaban reproches directos contra el Estado español, a quien  atribuían las disfunciones de la investigación.

“Los Mossos realizaron un gran trabajo pero queremos denunciar la falta de colaboración del Estado y de algunos de sus organismos. No podemos cerrar los ojos ante la información que nos llega del sumario del 17 de agosto, una información que evidencia la estrecha relación entre el imán de Ripoll, el líder ideológico del atentado, y el CNI. El respeto por las víctimas, la ciudadanía y la transparencia obligan España a responder a estos interrogantes y explicar la verdad”, firmaban los dirigentes desde las prisiones catalanas.

La agenda de Torra: con los CDR y la ANC

El papel de Torra va a marcar la jornada. El presidente de la Generalitat comenzará con una reunión del Govern a las 8:45 horas en la Generalitat, y después emitirá una declaración institucional en la que se esperan mensajes a las autoridades españolas y guiños a los dirigentes encarcelados. A las 10 de la mañana se dejará ver con los Comités de Defensa de la República (CDR), que este viernes han organizado una concentración paralela que culmina en el Mosaico de Joan Miró.

En las últimas horas los CDR han tenido un papel especialmente reivindicativo, y han relacionado directamente los atentados con la causa independentista. Este mismo jueves lanzaban un mensaje en Twitter en el que responsabilizaban al Rey Felipe VI y a los partidos constitucionalistas de los atentados que causaron 16 muertos. «No dejemos que este acto quede deslucido por la presencia de sus copartícipes. Ni Rey ni partidos 155. Dejémosles de lado», señalaba la organización en las redes.

El president acudirá después al acto oficial pese al malestar que mostró por la presencia del rey Felipe VI, a quien no invitó alegando que  «no es el rey de los catalanes». A las 10.30 horas en la plaza Catalunya, el Monarca y Torra coincidirán por primera vez desde la polémica inauguración de los Juegos del Mediterráneo en Tarragona el pasado junio. Torra advirtió entonces que no volvería a invitar al jefe del Estado a ningún acto de la Generalitat hasta que pidiera perdón por su discurso del 3 de octubre, en el que llamó a restablecer el «orden constitucional».

A este acto oficial también acudirán representantes de primer nivel como el presidente del Parlament, Roger Torrent, y los máximos responsables del PP, Pablo Casado; Ciudadanos, Albert Rivera; Ione Belarra, portavoz adjunta de Podemos en el Congreso, y David Bonvehí, por el Partit Demòcrata. Al homenaje no acudirán en cambio ni la CUP ni Òmnium ni la ANC, para no coincidir con el Rey.

A las 18.30 horas Torra acudirá también a Lladoners, y allí se unirá a la concentración organizada por la ANC, Ómnium, y los CDR. En las últimas semanas, Torra ha sacado pecho de los Comités por la Defensa de la República, asegurando que muchos de sus familiares pertenecen a la organización. Los CDR, que organizaban la concentración a las puertas de la prisión, presentaban la cita como un encuentro para «homenajear a quienes gestionaron la desgracia y están sufriendo la represión del Estado».

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