El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, reúne este sábado de manera informal a sus ministros en la finca estatal de Quintos de Mora (Toledo) para estudiar las estrategias del nuevo curso político y reflexionar sobre el proyecto de España para 2030.

En línea con el retiro que Sánchez organizó antes de Navidad con los miembros de la Ejecutiva del PSOE en Daimiel (Ciudad Real), el presidente reúne a su gabinete para, en un ambiente más distendido que el de las reuniones del Consejo de Ministros o los despachos con los ministros, analizar con ellos los desafíos que tiene por delante el país y hacerlo «con una mirada larga», alejada del corto plazo en el que a menudo se mueve el día a día de un gobierno, explica un alto cargo del Ejecutivo.

Sánchez y su equipo «defienden el impulso transformador del Gobierno para conseguir un país más justo y solidario, igualitario y feminista», según ha informado Moncloa en una nota y lo recoge Efe. Se trata de un proyecto, que, según el presidente, «aspira a trascender la presente legislatura con una potente agenda de cambio europeísta y sostenible».

El presidente del Gobierno ha llegado a la finca en helicóptero junto a su esposa, Begoña Gómez, aunque Pedro Sánchez ha entrado solo al recinto donde tiene lugar el encuentro. Por su lado, los ministros de su gabinete han acudido por separado y han posado brevemente ante las cámaras de los periodistas antes del encuentro, convocado a las 10:30 horas.

Vestidos todos de manera informal, muchos con vaqueros, incluido Pedro Sánchez, los miembros del Ejecutivo se han sentado en una gran mesa rectangular, presidida por el presidente.

A su derecha estaba flanqueado por la vicepresidenta, Carmen Calvo, y la ministra de Justicia, Dolores Delgado, mientras que a su izquierda le acompañaban los ministros de Asuntos Exteriores y Defensa, Josep Borell y Margarita Robles, respectivamente.

Está previsto que la reunión se limite a la jornada de este sábado y en ella, según fuentes del Ejecutivo, haya una intervención inicial de Sánchez, y después, sin ningún orden preestablecido, tomen la palabra los ministros para abordar los diversos asuntos previstos.

«El rancho de Aznar»

Enclavada en los Montes de Toledo, la finca de Quintos de Mora abarca una superficie de más de 6.800 hectáreas y pertenece al municipio de Los Yébenes (Toledo). Propiedad del Estado desde 1942, ha sido el lugar elegido por algunos presidentes del Gobierno para recibir las visitas de otros mandatarios, como hizo José María Aznar con el estadounidense George W. Bush en 2001.

La consejera de Seguridad Nacional de Bush por entonces, Condoleeza Rice, bautizó al lugar como «el rancho de Aznar», en una anécdota que dio mayor popularidad al recinto.

Tanto Aznar como luego Zapatero usaron la finca de Quintos de Mora no sólo para alojar a sus huéspedes internacionales, sino también para disfrutar ellos de unos días de descanso. Fue también en este enclave donde el presidente Aznar preparó con Mariano Rajoy en 2003 los cambios en el Gobierno y el PP tras elegirle como su sucesor en el partido.