“He hecho tantos spoilers de mi conferencia que no sé si vendrá alguien mañana”. El presidente de la Generalitat, Quim Torra, bromeaba ayer con la presentadora de TV3 Lidia Heredia sobre los avances que ha ido dando de la conferencia con la que esta tarde abrirá el curso político catalán. Una conferencia de la que ya se ha filtrado el titulo: “El nostre moment” (Nuestro momento), una alusión a la próxima “ventana de oportunidad” del independentismo para “hacer efectiva la república”. No es la primera vez que Torra se refiere a ese “momento”, la oportunidad de “un nuevo 1 de octubre” a la que apuntó al inicio de la legislatura, que el president suele fijar entorno a la sentencia del Tribunal Supremo o las próximas elecciones municipales. Con esos objetivos, es previsible que vuelva a centrar el foco en la confrontación con el Estado como eje del programa de gobierno que su ejecutivo todavía no ha presentado en el Parlament.

La intervención de esta tarde llega con el Parlament cerrado hasta nueva orden -o hasta que JxCat y ERC lleguen a un acuerdo sobre cómo acatar la suspensión de Carles Puigdemont– y con el Debate de Política General pospuesto hasta octubre, tras la conmemoración del 1-O. Actuará por tanto como presentación de la hoja de ruta de Torra. Una hoja de ruta escrita a cuatro manos, en Waterloo, junto a Puigdemont, al que Torra volvió a visitar hace una semana para presentarle los ejes de su propuesta.

A una semana de la manifestación de la Diada y del inicio de las conmemoraciones del convulso otoño de 2017, Torra centrará su discurso en dos ideas: la necesidad de mantener la movilización ciudadana, con especial atención a la manifestación de Onze de Setembre, y la voluntad de mantener a los “presos y exiliados” como primer sujeto de su programa de gobierno, con la vista puesta en el juicio a los encausados por el 1-O. “Llegaremos hasta el final” repitió ayer el President, que insistió en que no aceptará una sentencian condenatoria y amenazó con nuevas movilizaciones y una huelga general auspiciada de nuevo desde la Generalitat llegado el momento.

Supervisión de Junqueras

Tras perfilar la conferencia con Puigdemont, principal abanderado de la estrategia de confrontación con el Estado que comparte fielmente el “presidente custodio”, Torra compartió los ejes principales del texto con su gobierno en la primera reunión del Consell Executiu tras las vacaciones estivales, y un día después visitó a los presos -Oriol Junqueras, Josep Rull, Jordi Turull, Jordi Sánchez y Jordi Cuixart- en Lledoners. El presidente catalán acudió a la prisión acompañado por el líder de Esquerra en el Govern, Pere Aragonés, en una visita no incluida en la agenda oficial de la Generalitat que sirvió, según fuentes del Govern, para obtener el beneplácito de los presos, y especialmente de Junqueras, al texto.

Un extremo que la portavoz de ERC, Marta Vilalta, confirmó asegurando que el texto de Torra recoge “todas las voces del Govern” pese a que los republicanos no conocen “las palabras exactas” de la conferencia. “Espero que Esquerra la comparta” aseveró por su parte el propio president, tras reconocer que en la actualidad en el independentismo conviven “diferentes velocidades”.

Esa será otra de las claves del discurso: las llamadas a la unidad que Torra repite desde la presentación de la Crida Nacional, la nueva marca independentista apadrinada por él mismo, Puigdemont y el ex líder de la ANC Jordi Sánchez. Pero Esquerra ya ha dicho que no piensa integrarse en esa plataforma, con la que los líderes de JxCat aspiran a construir una candidatura única independentista de cara a los próximos comicios catalanes.

Torra insistirá en las apelaciones a la unidad independentista para presionar a ERC a sumarse a la Crida, una propuesta que los republicanos ya han rechazado

ERC se quiere desmarcar de esa propuesta. Así lo ha decidido el partido, espoleado por Junqueras, a pesar de la presión que el portavoz en el Congreso, Gabriel Rufián, sufrió en sus carnes la semana pasada al ser abucheado en un acto independentista por no secundar la idea de la candidatura única. Junqueras volvió a dejar clara el domingo en un artículo en El Periódico su postura, mucho más centrada en la búsqueda de complicidades con el mundo de los Comunes que en la confrontación con el Estado.

Esquerra debe concretar esa posición en las próximas semanas, con la que quiere contrarrestar la que el president Torra lanzará este martes desde el Teatre Nacional y que fijará el rumbo de la Crida. Y Torra no desaprovechará la ocasión de recordar las apelaciones a la unidad de Òmnium y la ANC para intentar obligar a los republicanos a volver al redil de la unidad con las elecciones municipales, y quizá también unas nuevas autonómicas, en el horizonte.