Manuela Carmena se presentará de nuevo en 2019 a la Alcaldía de Madrid tras convertirse en regidora liderando las listas de Ahora Madrid hace tres años y medio. Pero el enemigo lo tiene en casa, entre las bases del que concurriera en 2015 como partido instrumental, que pasará a ser una «agrupación de electores», según El País y la Cadena Ser. Las refriegas internas y, sobre todo, las bajas han mermado el potencial de los cuadros de la coalición, que son los que finalmente pegan carteles y realizan vídeos electorales, además de llenar los mítines. Hasta el punto de que quienes colaboran altruistamente con Ahora Madrid pueden contarse con los dedos de las manos.

Como un goteo, se han ido desmarcando de Carmena el sector Anticapitalista de Podemos (Rommy Arce), de IU (Sánchez Mato), de Ganemos (Montse Galcerán), y, aunque un poco menos, de M129, una escisión de Ganemos de la que forman parte Guillermo Zapata y Carlos Sánchez Mato. No hay más que ver la web de Ganemos para comprobar esa brecha entre el oficialismo y los díscolos.

De no celebrarse primarias, habrá una lista alternativa con díscolos

De no celebrarse primarias, la regidora se enfrentaría con seguridad a otra lista alternativa en las elecciones municipales, como ya han advertido los concejales rebeldes Arce o Carmona. Solo Podemos defiende sin fisuras la candidatura de Carmena, independientemente del modelo electoral (coalición, partido o agrupación). Y Equo, con la responsable de Movilidad y Medio Ambiente de Cibeles (Inés Sabanés) a la cabeza.

Prueba de ello es el tuit de Pablo Carmona sobre la reedición de la candidatura: «Cuando se renuncia a la construcción colectiva, a puntos centrales del programa, a la democracia interna y a la diversidad, solo queda el cesarismo. Bienvenidas a la Monarquía Municipalista de Madrid».

En cuanto a los aliados, Pablo Iglesias necesita a Carmena, pero Carmena –que recela de los partidos políticos– también necesita a la formación morada porque corre el riesgo de lanzarse a la arena contando solo con un puñado de fieles (Marta Higueras, Luis Cueto, Nacho Murgui). De momento la relación es inmejorable. No por nada, Podemos impulsa un acto público para aclamar a la actual mandataria y ha creado una asociación, MCM 2019, que permite jugar con los nombres de Madrid Ciudad o Manuela Carmena. Y en la lista de Carmena se barajan nombres de este partido: el exJemad, el ortodoxo Jesús Rodríguez… en detrimento de aquellos a los que la mandataria no quiere ver.

Podemos necesita a Carmena, pero Carmena también a la formación morada

La desintegración de las bases de la candidatura que venció en 2015 responde, según ellas, a la desatención del Ayuntamiento de Madrid sobre cuestiones básicas como urbanismo o vivienda. En las últimas fiestas del Barrio de Lavapiés -barrio podemita por excelencia- los organizadores mostraron una pancarta que decía Carmena desahucia y gentrifica.

El impulso a operaciones urbanísticas de calado en la capital ha irritado a muchos activistas, especialmente la conocida como Operación Chamartín. Se declara la lucha contra los pisos turísticos de Airbnb pero el área de Urbanismo carece de inspectores. El coche sigue siendo el rey y la bicicleta un vehículo testimonial en espera de Madrid Central, el gran Área de Prioridad Residencial.

Carmena surfea sobre los problemas que rodean a su equipo: su popularidad sigue alta

De momento la candidata surfea sobre todos esos problemas: su popularidad sigue muy alta. El PP está recomponiéndose tras la suerte de primarias nacionales que auparon a Pablo Casado, muy tocado tras las sonadas detenciones de populares con mando en la Comunidad en Púnica y Lezo. El PSOE tampoco tiene alcaldable aunque suena con fuerza la jueza Pilar Llop. Ciudadanos sí tiene, Begoña Villacís. El gran problema para Ahora Madrid es que los fieles se queden en su casa el día de las elecciones porque el Ayuntamiento de Madrid no ha capitaneado ninguna transformación.