Política

Erdogan: "Tenemos la certeza de que Khashoggi fue asesinado en el consulado saudí"

Erdogan afirma que la muerte de Khashoggi fue un asesinato planificado. EFE

El presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, se ha convertido en el juez del caso Khashoggi, el periodista saudí disidente desaparecido en el consultado saudí en Estambul el 2 de octubre. El caso Khashoggi ha puesto en el punto de mira de la comunidad internacional a la monarquía saudí. Ante el Parlamento turco, Erdogan ha sido tajante: «Tenemos la certeza de que Khashoggi fue asesinado en el consulado saudí».

Horas después, oficiales del Partido Patriótico de Turquía han asegurado que los resros de Khashoggi han sido hallados en un pozo en la parte trasera del consulado saudí en Estambul.

El presidente turco, que también ha asegurado que fue «asesinado de forma brutal y planificado días antes», ha preguntado públicamente a las autoridades saudíes «por qué no hay cadáver» y ha exigido saber quién dio las órdenes en el crimen. «Por qué se reúnen 15 personas (saudíes) en Estambul el día del crimen, de quién reciben órdenes esas personas, por qué no se permite registrar el consulado de inmediato, sino días después, por qué se hacen declaraciones insostenibles sobre el asesinato, por qué no hay un cadáver hasta ahora», dijo Erdogan en el Parlamento de Ankara.

Erdogan, quien ha ordenado el cierre de cientos de medios en Turquía y ha encarcelado a periodistas, ha visto una ocasión de oro en el caso del editor saudí para recuperar poder en la región y prestigio en la comunidad internacional. El presidente turco ordenó una investigación sobre la desaparición de Khashoggi y prometió «dar a conocer toda la verdad». Un portavoz de su partido ya anticipaba el lunes de que se trataba de «un asesinato monstruoso».

El presidente turco habló el domingo con el mandatario estadoundiense, Donald Trump, y los dos se comprometieron a sacar a la luz «toda la verdad». Trump era hasta ahora el gran aliado del heredero saudí Mohamed bin Salman (MbS), con quien su yerno, Jared Kushner, tiene una relación muy especial.

Hasta hace semanas Erdogan y Trump apenas se hablaban pero la liberación del pastor protestante detenido en Turquía, Andrew Brunson, y el papel del presidente en el caso Khashoggi ha vuelto a acercarle a la Casa Blanca.

Prácticamente a la misma hora se inauguraba en Riad el foro mundial, el llamado Davos del Desierto, para atraer inversión extrajera al país petrolero. A última hora el heredero saudí Mohamed bin Salman ha suspendido su conferencia inaugural, según un correo que han recibido los periodista acreditados. La semana pasada ya anunciaron su ausencia los principales representantes de gobiernos europeos, debido a las informaciones adelantadas por la prensa oficial turca que relacionaban al equipo de seguridad del heredero con la cruenta muerte de Khashoggi.

La directora del FMI, Christine Lagarde, también suspendió su participación. En el foro se iba a rendir homenaje a Jamal Khasshoggi. Con su hijo hablaron el lunes el rey Salman y su heredero, MbS. Un varapalo durísimo para Mohamed bin Salman, que ha apostado miles de milones en propagar la imagen reformista del régimen.

El secretario del Tesoro, Steve Mnuchin, sí se ha entrevistado con el heredero en Riad. Mientras tanto, la directora de la CIA, Gina Haspel, escuchaba en Turquía la versión de Erdogan sobre la muerte de Khashoggi.

Jamal Khashoggi entró en la legación diplomática el 2 de octubre y no volvió a salir. Iba acompañado de su prometida, la investigadora turca Hatice Cengir con quien quería casarse. Necesitaba los papeles. De ahí no salió. Fue ella quien dio la voz de alarma.

El periodista saudí, que habría cumplido 60 años el 13 de octubre, quería empezar una nueva vida en Turquía, donde viven algunos opositores al régimen saudí. Llevaba más de un año viviendo en Estados Unidos y escribía columnas de opinión en el Washington Post.

La última, que se publicó a título póstumo, se titulaba Lo que más necesita el mundo es la libertad de expresión. «El mundo árabe se enfrenta a su propia versión del telón de acero, impuesta no  por actores externos, sino por fuerzas internas que luchan por el poder», decía en el texto. Khashoggi salió del reino saudí cuando el príncipe heredero Mohamed bin Salman le prohibió escribir, ni siquiera en su red social Twitter.

Asesinato macabro

El diario turco Yeni Safak, cercano al gobierno, publicó la semana pasada que unos audios a los que había tenido acceso revelaban que el periodista había muerto en el consultado pocos minutos después de entrar. Un grupo de 15 agentes le esperaba dentro. Según esta versión, le cortaron varios dedos, le drogaron con morfina, y sin esperar a que muriera le descuartizaron y decapitaron. En los registros del consulado se encontraron sustancias tóxicas y se habían pintado las paredes recientemente.

En esa grabación se escuchaba al cónsul saudí, Mohamed al Otaibi, gritar a los asesinos que se marcharan del consulado saudí. Le mandaron callar y le amenazaron con matarle. el consul dejó Turquía de inmediato.

Este lunes se desveló cómo el comando trató de simular la salida de Khashoggi. Uno de los que participaron en el asesinato se vistió con las ropas de Khashoggi y salió del consulado. En la noche del martes se encontró un coche del consulado saudí en un aparcamiento de la capital turca.

Después de negarlo varias veces, las evidencias forzaron al reino saudí admitió la muerte de Khashoggi 15 días después de su desaparición. Primero dijeron que había muerto fruto de una pelea, porque le habían intentado convencer para volver a Arabia Saudí. Después, el rey y su heredero se han desentendido de la actuación del comando, que aseguran que actuó por su cuenta.

Varias llamadas desde el consulado a Saoud al Qahtani, asesor del heredero Mohamed bin Salman, justo el 2 de octubre apuntan a que Al Qahtani estaba al tanto, según una investigación de Middle East Eye. Tanto Al Qahtani como el número dos de la inteligencia saudí, Ahmed al Assiri, han sido destituidos.  Otras 18 personas han sido arrestadas.

También resulta clave para esta publicación la participación de Maher Abudlaziz Mutrib, uno de los guardaespaldas del heredero, a quien se le sitúa en el consulado y que habría salido solo en avión privado de Estambul con una bolsa grande, que no fue registrada. Mutrib tenía pasaporte diplomático.

El Escuadrón del Tigre

No se sabe nada del cuerpo de Khashoggi y, según Middle East Eye, parte del cadáver habría sido trasladado a Riad. De Mutrib, que ha acompañado a MBS en viajes recientes a Nueva York, Boston y Houston. Habló hasta cuatro veces con Badr al Asaker, jefe de la oficina del heredero ese fatídico 2 de octubre.

Al comando que actuó en el consulado se le conoce como el Escuadrón del Tigre. Son unos 50 agentes especiales que hasta ahora comandaba el general Ahmed Al Assiri, a quien llamaban el Tigre del Sur, o Assiri la Bestia. No habían asesinado por primera vez. Antes lo habían hecho en Arabia Saudí. Con Khashoggi sería la primera vez en el exterior. No contaban con que en Turquía nada se sale del control del presidente turco, Recep Tayyip Erdogan. En su pulso con Arabia Saudí ha dado un golpe sobre la mesa.

Alemania, por vía de la canciller Merkel ya ha anunciado que de momento suspenderá las ventas de armas al reino saudí. Las venta actuales son de algo más de 100 millones de euros. Londres y París emitieron con Berlín un comunicado de condena. En España ya se anunció la suspensión por la guerra civil en Yemen, pero el gobierno tuvo que retractarse. Lo que no han podido miles de muertos en Yemen lo va a conseguir un disidente rival de Mohmaed bin Salman y el sultán de Estambul.

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