El Gobierno de Pedro Sánchez ha accedido a negociar la cesión de la gestión de las prisiones vascas a Euskadi pero descarta incluir en el proceso de negociación con Euskadi la transferencia del régimen económico de la Seguridad Social tal y como reclama el País Vasco. Ambos ejecutivos se han comprometido este lunes a cerrar antes de fin de año un calendario de negociación y de cesión de transferencias pendientes del Estatuto de Gernika de 1979.

El anuncio lo ha hecho esta tarde la ministra de política territorial, Meritxell Batet, quien lo ha situado en el ámbito de la “lealtad constitucional” y el inicio de un nuevo tiempo de diálogo, acuerdo y negociación entre Madrid y Euskadi. Lo ha hecho esta tarde, en el seno de la Comisión Mixta de Transferencias celebrada en Bilbao y en la que se ha formalizado la cesión de dos líneas de ferrocarril y el tramo Alavés de la autopista AP-1 hasta la provincia de Burgos.

Batet ha señalado que en la lista de 37 materias pendientes que incluye la reclamación que hasta en dos ocasiones ha realizado el Parlamento Vasco al Gobierno -primero de Rajoy y después de Sánchez- para dar por cumplido íntegramente el Estatuto de Gernika, existen materias más sencillas de acordar y otras que las hacen mucho más complicado.

“Está en la agenda”

Pese a que ha apuntado que la cesión de la competencia de prisiones es una cuestión complicada, “está en la agenda” y se abordará su negociación pese a que no ha ocultado que “no sera fácil” un acuerdo y negociación, “pero estamos dispuestos a sentarnos y hablar de ello”. De este modo trata de reconducir la polémica suscitada la semana pasada después de que el ministro del Interior, Fernando Grande Marlaska, asegurara en Bilbao que ceder la gestión no estaba en la agenda del Gobierno. La afirmación fue poco después rectificada por la portavoz, Isabel Celaá, quien afirmó que sí figuraba en la materia de negociación de ambos Gobiernos.

No así la relativa al régimen económico de la Seguridad Social que “queda al margen” por tratarse de una materia “altamente  compleja”. En octubre la ministra de trabajo, Magdalena Valerio, ya descartó la posibilidad de llevar adelante esta transferencia.

La ministra Batet ha subrayado que a partir de ahora se inicia un proceso de negociación en “multitud de ámbitos”. Un proceso que ha situado en un nuevo tiempo de entendimiento que pone fin a siete años sin acuerdos en materia de transferencias. Ha recordado que el último acuerdo se alcanzó con el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero. En este punto ha señalado que el actual marco constitucional permite acuerdos como los de hoy y los que puedan alcanzarse en el futuro para “un autogobierno reforzado”.

Siete años “de sequía”

El consejero de autogobierno, Josu Erkoreka, ha apuntado que la competencia de la Seguridad Social, pese a figurar como una prioridad en el acuerdo de Gobierno PNV-PSE, ha afirmado hoy que no “apremiarán” de modo especial ni pondrán “especial énfasis” en su transferencia al ser conscientes de su complejidad. Por ello, el portavoz de Urkullu ha apuntado que se dará mayor urgencia a las materias que sean más factibles.

Erkoreka se ha felicitado por poner fin “a siete años de sequía” en el avance del cumplimiento del Estatuto vasco. Ha asegurado que se abre un nuevo periodo en el que los grupos de trabajo constituidos darán pasos de acuerdo al calendario que antes de fin de año -el Parlamento Vasco había dado un plazo hasta el 28 de diciembre para que el Gobierno lo fijara-. Ha asegurado que el dado hoy es el primer paso “firme y decidido” que se da hacia el cumplimiento del Estatuto de Gernika desde 2011.

Ha restado importancia a la necesidad de mayorías parlamentarias a las que ha hecho referencia Batet para proceder a algunas transferencias. Erkoreka ha recordado que este requisito se plantea en pocas competencias ya que en la inmensa mayoría de los casos la cesión responde únicamente a acuerdos entre dos gobiernos.