El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha alertado a los indecisos de que el «PP y Cs no dicen que no a pactar con Vox», ya que ante esa posibilidad «uno mira para otro lado y otro se ha entregado absolutamente y abraza los argumentos de la extrema derecha», ha dicho.

Sánchez, que ha compartido mitin este martes con la candidata a la reelección, Susana Díaz, en el Palacio de Congresos de Marbella, abarrotado por unas 2.000 personas, y con varios cientos que no han podido entrar por falta de aforo, se ha dirigido a la «mayoría del sentido común que sabe que Andalucía se construye desde el centro no desde los extremos».

A estos les ha advertido de lo «preocupante» que es que «las derechas estén agitando el espantajo de la migración y el de la recentralización de la educación», así como su «frivolidad con la violencia de género y con el derecho de la mujer a decidir cuando ser madre».

«Esa es la propuesta de las derechas, que en Andalucía hablan mal de los inmigrantes, en Madrid hablan mal de los andaluces y en Bruselas hablan mal de España», ha acusado a los partidos de Albert Rivera y Pablo Casado.

En alusión a éste, Sánchez ha llamado a los andaluces a dejarle el próximo domingo con las ganas por decir que estas elecciones son una primera vuelta de las generales: «Vamos a darles una lección y que se queden con las ganas los que dicen que esta es la primera vuelta de las generales. Hay que votar al PSOE para dejar con la miel en los labios a las derechas, cuya única propuesta es sumar para bloquear a Susana Díaz».

En esa línea, ha recalcado que «para que no haya bloqueo» los socialistas tienen que «ganar bien» y que para eso «nadie tiene que quedarse en casa».

Sánchez, que se ha disculpado en varias ocasiones por no haber podido participar en más de dos actos en esta campaña, el de hoy y el del pasado día 17 en Chiclana (Cádiz) -«no he estado en la campaña como me hubiera gustado», ha afirmado-, ha contestado a los que le dicen ¡Pedro aguanta!: «hombre, claro que vamos a aguantar, vamos a hacer muchas cosas antes de ganar las elecciones».

Entre ellas, ha destacado la subida del salario mínimo a 900 euros y la reforma constitucional para acabar con los aforamientos, que este viernes -ha avanzado- aprobará el Consejo de Ministros.

Tras defender que, mientras que el PSOE esté en el Gobierno de Andalucía y en el de España no se va a recentralizar la educación, sino que habrá «más recursos a la comunidades autónomas para más y mejor educación», ha reivindicado que España es un «país de emigrantes» y ha defendido una inmigración regulada y controlada.

En su intervención, el presidente se ha referido también al acuerdo sobre Gibraltar y ha dicho que «entiende que a la primera ministra británica le duela reconocer a lo que ha renunciado con el acuerdo del ‘brexit'», pero lo que no puede «entender es que a Casado y a Rivera les duela que haya sido el Gobierno de España el que ha defendido los intereses de los trabajadores del campo de Gibraltar».

«Deberían tener más sentido de Estado», ha lamentado Sánchez, convencido de que «en relación con Gibraltar España gana, esta es la verdad».

Aclamado por los presentes, el presidente del Gobierno ha dejado en Marbella dos compromisos -extender de 0 a 3 años la educación universal y pública y aprobar una nueva ley de FP para prestigiarla- y una propuesta para después de las elecciones: hacer lo mismo que ha hecho Díaz en Andalucía y extender a toda España la bonificación del 99 % de las matrículas universitarias