Un bombero ha sido detenido por los Mossos d’Esquadra durante el intento de asalto al Parlament con el que ha concluido la manifestación de médicos y bomberos ante la cámara catalana para reclamar mejoras laborales en ambos colectivos. La concentración, que ya se ha disuelto, ha comenzado con los médicos tras la barrera de seguridad habitualmente instalada frente al edificio de la Ciudadela, pero con el paso de los minutos la protesta se ha intensificado, hasta que los bomberos han asaltado la puerta principal del Parlament. Ha habido minutos de tensión entre los agentes de uno y otro cuerpo, hasta que los policías han introducido a uno de los bomberos en la cámara, donde ha sido reducido y esposado por los agentes.

Los bomberos han mantenido el asedio a la entrada del Parlament, hasta que finalmente los mossos han accedido a dejar en libertad a su compañero, que sin embargo ha sido identificado y será llamado a declarar por los incidentes de esta mañana. Ha sido el punto álgido del enfrentamiento entre ambos cuerpos. Los médicos, por su parte, se han retirado de las puertas de la cámara cuando una representación de Medicos de Cataluña ha podido entrar en el Parlament para reunirse con representantes de todos los grupos.

 

Tras la concentración frente al Parlament, la diputada de la CUP Natalia Sánchez ha denunciado una agresión verbal de un mosso en redes sociales, acompañada de una imagen con el número de identificación del agente. “Y para acabar el día junto a los trabajadores públicos en lucha un mosso me ha dicho cuando entraba en el Parlament ‘qué hostia tienes’ y pese a las quejas ha prevalecido el silencio corporativo entre los agentes antidisturbios”. Un mensaje que ha remitido al conseller de Interior, Miquel Buch, responsable de los dos cuerpos en liza hoy frente al Parlament. 

Universidades cerradas, alguna carretera cortada y bomberos -junto a médicos- manifestándose frente al Parlament. El escenario así descrito podría parecerse mucho al que hace un año vivía Cataluña tras el estallido del procés independentista. Pero esta vez las consignas no piden independencia ni atacan al Gobierno o al Rey. Exigen más medios en la sanidad, la educación y la seguridad. Y tienen como objetivo central de sus quejas al Gobierno de la Generalitat. Tras el idilio vivido con sindicatos y trabajadores públicos a partir del referéndum del 1-O y la aplicación del 155, que convirtieron al Govern en una víctima intocable a ojos de buena parte del sector público catalán, el Govern afronta ahora las consecuencias de dos años de bloqueo gubernamental.

Los últimos presupuestos que aprobó la Generalitat fueron los de 2017, acordados in extremis con la CUP a finales de 2016. Y con esas cuentas entrará el Govern Torra en 2019. Es el mejor ejemplo de la inactividad gubernamental que ha acabado agotando la paciencia de los trabajadores públicos. Mañana, Pere Aragonés y Elsa Artadi se sentarán por primera vez en la mesa de negociaciones para pactar las cuentas con CatEC, que lleva semanas exigiendo ver el proyecto de presupuestos del Govern Torra, pero los médicos, bomberos, profesores y alumnos universitarios, maestros y funcionarios que protagonizan huelgas desde este lunes hasta el próximo 12 de diciembre ya han dicho basta.

La respuesta del portavoz de JxCat, Eduard Pujol, asegurando que las reivindicaciones de los médicos de atención primaria “distraen de la independencia” no parece convencer a los facultativos y bomberos que hoy han coincidido en la concentración frente al Parlament reclamando mejoras laborales.

Nueva concentración ante el Parlament

El tercer día de huelga en la Atención Primaria y la sanidad concertada se ha saldado hoy con una sonora manifestación de batas blancas ante el Parlament, a la que a partir de mediodía se han sumado los Bomberos de la Generalitat. Una concentración en la que se han vivido momentos de tensión con el fuerte dispositivo de seguridad desplegado por los Mossos cuando los bomberos han encendido bengalas y han intentado acceder al interior de la Cámara.

El presidente de Médicos de Cataluña (MC) Jordi Cruz ha pedido al presidente catalán, Quim Torra, más presupuesto para la sanidad pública y menos “golpecitos en la espalda”. Cruz ha reclamado a Torra que su “empatía” se traduzca en cosas prácticas, “que no solo sean golpecitos en la espalda” como hasta ahora, para poder atender a la población con dignidad y seguridad asistencial y laboral. El presidente de la Generalitat expresó ayer su comprensión hacia los médicos en huelga en la inauguración de las nuevas instalaciones del Instituto Guttmann, pero los facultativos no ven avances significativos en la negociación con la Generalitat.

Sindicato de médicos y responsables del Instituto Catalán de la Salud (ICS) se reunieron ayer tarde durante casi siete horas. Un encuentro  que no sirvió para desconvocar la huelga, porque MC sigue planteando como irrenunciable la exigencia de limitar las visitas a 28 diarias, para garantizar un tiempo de visita presencial de 12 minutos. En la actualidad, los médicos de primaria catalanes están haciendo un promedio de 40 visitas diarias entre virtuales y presenciales, tras asumir la pérdida de 920 médicos en el sistema durante esta década de crisis y recortes.

Cruz ha explicado que en las negociaciones con el ICS sobre primaria han avanzado y están estudiando un informe que les han entregado, pero ha alertado de que el ámbito concertado no se está negociando -se aprobó un convenio colectivo entre patronales, UGT, CC.OO. y Satse, sin apoyo de MC- y ven más improbable desconvocar la huelga en este sector, que es el 55% de la sanidad catalana.

Universidades en huelga

Paralelamente, las universidades catalanas están hoy en huelga, un paro convocado por profesores y estudiantes. Los primeros exigen mejoras en la situación laboral de los docentes, especialmente los asociados; los segundos reclaman una rebaja del 30% de las tasas universitarias, las más caras de España.

La Universidad Pompeu Fabra (UPF) ha cerrado dos de sus campus este miércoles con motivo de la huelga de profesores y estudiantes, después de que los estudiantes hayan “ocupado por la fuerza y bloqueado” los campus de la Ciutadella y el Poblenou -según ha denunciado la propia universidad- lo que impide la actividad académica normal.

En la Universidad Autónoma (UAB), unos 300 estudiantes han bloqueado desde primera hora los accesos al campus de Bellaterra con contenedores en el primer día de huelga, tras pasar la noche encerrados en la Facultad de Filosofía y Letras. Han montado barricadas con contenedores para bloquear la circulación de vehículos a los ejes central y sur y el acceso a pie desde la estación de los Ferrocarriles de la Generalitat de Cataluña (FGC).

Según ha explicado la portavoz de la Coordinadora de Asambleas de Facultad de la UAB, Anna Belén Flamit, la principal demanda de la jornada de huelga de este miércoles y de mañana jueves es que el Govern incluya en los presupuestos la rebaja del 30% de las tasas que aprobó el Parlament en 2016. “Llevan dos años ignorándonos”, ha lamentado la representante de los estudiantes, que ha recordado que desde 2013 las tasas han subido un 66%, lo que desde su punto de vista “excluye a la clase trabajadora de la universidad”. Por este motivo remarca que este es el camino para conseguir “una universidad pública y gratuita”.