El presidente de la Generalitat, Quim Torra, no se reunirá con Pedro Sánchez en Barcelona si el presidente del Gobierno no propone un orden del día con contenido político. Es decir, en términos independentistas, una propuesta que el secesionismo pueda aceptar como una salida a la crisis catalana. “Para tratar cuestiones sectoriales ya están los encuentros entre consellers y ministros” han afirmado fuentes de Presidencia, según avanza Nació Digital.

La vicepresidenta del Gobierno, Carmen Calvo, se ha dirigido hoy por carta a su homólogo catalán, Pere Aragonés, para pedirle “colaboración” en la organización del Consejo de Ministros del próximo viernes 21 en Barcelona y ofrecerle un encuentro entre Pedro Sánchez y Quim Torra. Una oferta a la que la Generalitat no ha respondido todavía oficialmente.

Existe también controversia sobre el formato del encuentro. Desde el Gobierno, se apunta que el único que se acepta es el de un encuentro entre Sánchez y Torra, exactamente igual que el que hubo entre Sánchez y Susana Díaz en el consejo de ministros celebrado recientemente en Sevilla. Mientras, otras voces han apuntado a la posibilidad de celebrar una especie de ‘cumbre’, con los presidentes y dos ministros/consejeros de cada Gobierno. El Ejecutivo de Sánchez descarta esta fórmula por cuanto supondría reconocer una bilateralidad inexistente entre el gobierno de la nación y el de una comunidad autónoma.

Desde el Govern siguen reclamando a Pedro Sánchez que esté dispuesto a hablar de la única solución que el independentismo considera aceptable: la celebración de un referéndum de independencia acordado con el Gobierno. Una oferta que Sánchez ha dejado claro que no materializará.

En Presidencia de la Generalitat argumentan que la negociación sectorial corresponde a los consellers, que en los últimos tres meses han intensificado la agenda de encuentros con el Gobierno hasta materializarse más de veinte reuniones bilaterales entre ambas administraciones.

La propuesta del Gobierno llega coincidiendo con el anuncio de un enorme despliegue policial en Barcelona, con el que Gobierno y Generalitat esperan evitar que los CDR capitalicen las protestas contra el Gobierno cortando vías de comunicación e intentando impedir la reunión del Consejo de Ministros en el centro de la capital catalana.

Y la Generalitat ha mantenido en este contexto una posición ambivalente. Desde ayer, tanto la portavoz Elsa Artadi como el conseller de Interior, Miquel Buch, insisten en que el Govern garantizará la seguridad de cara a la reunión del Gobierno en Barcelona. Pero por otro tanto el Govern como los partidos que le dan apoyo se han sumado a las criticas por la celebración de ese Consejo de Ministros, tachándolo de “provocación”.

Tanto ERC como JxCat se han sumado oficialmente a la convocatoria de Òmnium para celebrar un “consejo popular de ministros” con el que replicar a la reunión del Gobierno.