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Cs aguanta el pulso y Vox advierte: la investidura podría tardar dos meses

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Cs aguanta el pulso y Vox advierte: la investidura podría tardar dos meses

Ortega Smith, Francisco Serrano y Santiago Abascal. EP

Resumen:

El pulso entre Ciudadanos y Vox a cuenta del cambio político en Andalucía podría retrasar la investidura de Juanma Moreno (PP) como presidente hasta el plazo legal de dos meses desde la primera votación, prevista para el próximo miércoles 16 de enero. Así lo advierten desde la dirección de Vox, que mantiene su exigencia de ser tratado como un interlocutor político válido tras haber entrado en el Parlamento de Andalucía. «Queda mucho tiempo por delante, más de dos meses. De momento no descartamos nada», aseguran fuentes a El Independiente.

El PP ha accedido a esa reclamación y su secretario general, Teodoro García Egea, se reúne este martes con su homólogo de Vox, Javier Ortega Smith, para intentar agilizar las negociaciones y que la investidura se realice el día 16 o en segunda votación 48 horas después. Su estrategia consiste en «triangular» negociando por un lado con Ciudadanos y por otro con Vox para intentar limar el enfrentamiento entre ambos. Si no lo consigue en esta semana, Moreno corre el riesgo de ser investido al tercer intento, como le ocurrió a Susana Díaz en 2015, cuando logró la presidencia tras 80 días de negociaciones, al límite para la convocatoria de la repetición electoral, y gracias a que Cs cedió y le brindó su apoyo.

Moreno corre el riesgo de ser investido al tercer intento, como le ocurrió a Susana Díaz en 2015

En el PP son conscientes de que cuanto más tiempo pase más difícil será el acuerdo, ya que el acuerdo puede verse contaminado por otros aspectos de la política nacional y mezclarse, incluso, con la precampaña de las autonómicas y las municipales de mayo. Es precisamente ese aspecto, la competición electoral y la posibilidad de nuevos pactos con el PSOE tras esos comicios en ayuntamientos y comunidades, el que lleva a Ciudadanos a negarse a una fotografía de acuerdo con Vox que pueda condicionar su estrategia en territorios como Madrid, donde podría ser también motor del cambio gracias a alianzas con el PSOE.

En este contexto, Vox reclama su sitio. Su secretario general, Javier Ortega, deja claro que no permitirá que le impongan el cordón sanitario que otros partidos propugnan para cercarle, como defiende el PSOE y el candidato de Cs en Barcelona, Manuel Valls.

«Estaremos encantados de escuchar las propuestas del PP. Le puedo adelantar también que espero la llamada de Cs. Para poder llegar a un acuerdo de investidura, como cualquiera puede entender, la suma de los votos de las tres formaciones políticas es imprescindible, así que hace falta un acuerdo de los tres«, asegura en una entrevista con El Independiente, Ortega, que tampoco reclama que ese reconocimiento de Vox como interlocuctor se haga público. Se podría realizar de forma discreta, como ocurrió para alcanzar el acuerdo sobre la Mesa del Parlamento, con la intervención de la candidata de Cs, Marta Bosquet, que pidió formalmente el apoyo a los diputados de Vox a su candidatura.

«No es necesaria una foto, yo no tengo problema en tener una reunión que no se haga pública. Lo que sí es fundamental es que haya una reunión físicamente, como hemos negociado la Mesa del Parlamento con el PP, y que hubiera una petición formal de los votos por parte de la candidata a la Presidencia del Parlamento, la diputada de Cs Marta Bosquet. «Lo importante no es la foto, sino el contenido, que se desarrolle la reunión física, donde cada partido, con respeto y de acuerdo a su capacidad de decisión parlamentaria, en proporción a su número de escaños, pueda aportar las consideraciones que crea importante. Eso es una negociación. Nosotros no vamos a exigir nada que supere esa proporción de doce escaños que tenemos», explica Ortega, que lamenta que Cs no reconozca a Vox «la legitimidad de ser actor en la negociación».

Sus quejas siguen cayendo en saco roto. «No se gana a los populistas entrando en sus marcos o hablando constructivamente de nada. Acabarán cediendo», aseguran fuentes de la dirección de Ciudadanos, que ha decidido mantener el pulso a Vox hasta sus últimas consecuencias. Así lo ha explicitado este lunes el secretario general de Ciudadanos, José Manuel Villegas, que ha asegurado que su formación “no cambiará ni una coma” del acuerdo de gobierno en Andalucía “para contentar a Vox, al PSOE o a Adelante Andalucía” . En esta línea, Villegas ha advertido que estos tres partidos, que están fuera del pacto, “tendrán que decidir si hay legislatura y gobierno de cambio o si bloquean la situación y llevan a Andalucía a una crisis institucional”.