Política

Juanma Moreno: la persona "con más poder en el PP"

Génova puntualiza que Sáenz de Santamaría acude a la toma de posesión "exclusivamente" en calidad de amiga del nuevo presidente de la Junta de Andalucía

Sáenz de Sanamaría y Moreno en una imagen de archivo

Sáenz de Sanamaría y Moreno en una imagen de archivo EFE

Juanma Moreno se ha convertido este miércoles no sólo en el presidente de la Junta de Andalucía, sino, también y por elllo, en el hombre «con más poder en el PP», tal y como admiten fuentes populares. Ni siquiera el otro barón popular con más ascendente, el gallego Alberto Núñez Feijóo, llega, por población, extensión del territorio y presupuesto a las cifras que manejará a partir de ahora el sustituto de la socialista Susana Díaz.

No deja de ser paradójico que quien estuvo al borde del precipicio, sabedor de que en esta contienda se jugaba su futuro político inmediato, se erija ahora como el dirigente con más poder real de un partido que, además, no encabeza la persona por la que él apostó, que fue Soraya Sáenz de Santamaría. Moreno ha pasado poco menos de ser carne de cañón de una gestora a controlar el Ejecutivo autonómico y la organización territorial del partido más extensa, donde a partir de este momento se sentirá legitimado para hacer y deshacer, sin imposiciones de Madrid.

Santamaría acude a la toma de posesión «exclusivamente como amiga de Moreno», dicen en Génova

Una idea de ese nuevo poder la da el hecho de que haya invitado a su toma de posesión a Mariano Rajoy y a Santamaría, que han confirmado su asistencia. «¿Cómo no va a invitar a las personas que le pusieron al frente del PP andaluz?», se pregunta un dirigente con despacho en Génova en alusión al ex presidente y la ex vicepresidenta. De hecho, aquel episodio de 2014 enfrentó a Santamaría con la entonces secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal, que perdió aquella batalla hasta el punto de poner su cargo a disposición de Rajoy. Pero es que, además, «Juanma fue la mano derecha de Soraya en Génova en la oposición. Son amigos personales».

Apunta la misma fuente que, quizá, la presencia de ambos pueda generar «alguna tensión» en la toma de posesión, habida cuenta de que también tienen previsto acudir Pablo Casado, que confrontó en el congreso popular contra la ex vicepresidenta, y Teodoro García Egea. Sin embargo, en el entorno del número uno y dos del PP niegan la mayor. «Ni media importancia. Supongo que Soraya irá en el capítulo de amigos personales de Moreno. Sin más», para insistir en que «que una amiga acuda a la investidura de un amigo, y lo haga como tal exclusivamente, no puede generar nada».

Génova quiere a Nieto en el ejecutivo autonómico, pero la última palabra la tiene Moreno

Entre las muchas tareas que le quedan ahora a Moreno, una de ellas es la de nombrar a los miembros populares de su nuevo ejecutivo. Desde Génova han dado por seguro el nombre del ex secretario de Estado de Seguridad José Antonio Nieto, que era, de hecho, el «recambio» de Moreno en caso de que hubiera habido debacle electoral. Pero la aritmética parlamentaria le ha permitido sumar con Ciudadanos y con Vox para desembarcar en el Palacio de San Telmo y ahora está en su mano incorporar a Nieto.

Moreno fue uno de los dirigentes territoriales «heredados» de la etapa Rajoy y aunque Casado se aprestó a confirmarle como candidato a la Junta de Andalucía a sabiendas de que Susana Díaz iba a adelantar los comicios autonómicos, la estrategia de Génova pasaba, precisamente, por alegar esa «herencia recibida» si el 2 de diciembre se hubiese saldado con un fracaso. Lo cierto es que Moreno bajó de los 33 escaños de 2015 a 26, pero la izquierda perdía por vez primera la mayoría en la Cámara andaluza, lo que le salvó de la quema.

No sería la primera vez que desde Andalucía se planta cara a Madrid y, si no, que se lo digan a Pedro Sánchez y a Susana Díaz, que han protagonizado una batalla política encarnizada que ha terminado muy mal para ella, ahora en la cuerda floja. Casado y Moreno, a quien sí les une una buena relación personal, tendrán que «cohabitar» políticamente.

 

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