La ministra de Educación y portavoz del Gobierno, Isabel Celaá, ha comparecido este viernes tras el consejo de ministros para defender la «integridad» del precandidato socialista a la alcaldía de Madrid, el exseleccionador nacional de baloncesto José Vicente ‘Pepu’ Hernández.

Hasta en tres ocasiones consecutivas ha repetido Celaá que Pepu Hernández es un hombre íntegro, tras conocerse en las últimas horas que el ex seleccionador nacional utilizó una sociedad, Saitama 2006, para tributar por el impuesto de sociedades actividades personales -charlas, principalmente-. La portavoz se ha esforzado en defender al precandidato, aupado por Pedro Sánchez, pese a que ha protagonizado la anécdota del día al confesar que no sabe exactamente su nombre. «¿Es Pepo?, ¿Pepu? Es Pepu, ¿no?», ha preguntado a los periodistas presentes en la rueda de prensa.

Además, Celaá ha evitado comparar el caso de Pepu Hernández con el del ex ministro de Cultura, Màxim Huerta, que tuvo que dimitir sólo siete días después de asumir el cargo por una polémica similar. El periodista y escritor también había utilizado una sociedad para tributar menos por sus actividades personales, y dimitió tras una rueda de prensa a la defensiva en la que alegó que era una práctica común en el sector audiovisual.

La hemeroteca de Sánchez

«No repartimos certificados de si una persona es íntegra o deja de serlo, el propio Gobierno ha tenido su nivel de exigencia ética y Maxím Huerta se ha ido del Gobierno», ha dicho la ministra portavoz, que ha explicado que el Gobierno hizo, en su opinión, «un ejercicio de transparencia» que fue lo que convirtió a Huerta en «candidato a la salida» del Ejecutivo.

La titular de Educación tampoco ha querido valorar si las fórmulas tributarias de ambos casos son equiparables. «No tengo ni idea de si son similares o no», ha confesado Celaá, que ha pedido a los periodistas que tengan en cuenta que el Gobierno no es «la Fiscalidad».

Durante las últimas horas se ha recordado a Pedro Sánchez su intervención en los informativos de Telecinco del 9 de febrero de 2015, cuando aprovechó para atacar al fundador de Podemos, Juan Carlos Monedero, por un caso similar al que luego afectó a Màxim Huerta y con el que ahora se compara el de Pepu Hernández. «Si yo tengo en la Ejecutiva Federal de mi partido, en mi dirección, a un responsable político que crea una sociedad interpuesta para pagar la mitad de los impuestos que le toca pagar, esa persona al día siguiente estaría fuera de mi Ejecutiva. Ese es el compromiso que yo asumo con mis votantes y también con los españoles», dijo entonces Sánchez.

Tras la publicación de las informaciones, Pepu Hernández ha emitido varios comunicados en los que asegura que está al corriente de todas sus obligaciones tributarias, que su actuación fue siempre acorde a la legalidad y que Hacienda no le reclama nada.