Después de digerir un barómetro del CIS que han calificado de “chiste”, los populares se aferran a sus propio sondeos y trackings, en los que, como adelantó El Independiente, el PSOE sigue por delante con un PP, aseguran, que va recuperando terreno. Pero las luces de alarma se encienden cuando se baja al detalle de un sistema d`Hondt que en las pequeñas circunscripciones les puede dejar por detrás del PSOE, a quien beneficia la actual debacle de Podemos. Y es que en aquellos territorios “populares” que reparten pocos diputados en elecciones generales, la irrupción de Vox puede quitar votos al PP y, con ello, convertir a los socialistas en primera fuerza política, con el agravante, dicen en Génova, de que Santiago Abascal no obtenga ninguna representación. Esto es, primero resta y luego no suma.

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