Un documento del comisario José Manuel Villarejo avivaba ayer la tesis de que el incendio del Windsor -reducido a cenizas hace justo 14 años- fue provocado y agrieta la versión que ha mantenido la Justicia. Ésta ha defendido que no cabe atribuir responsabilidad penal a nadie al no haberse encontrado indicios de que el fuego fuera intencionado.

El portal Moncloa.com desvelaba este martes un papel remitido por el policía ya jubilado al BBVA en el que insinúa que el incendio declarado en la planta 21 del rascacielos madrileño fue obra de su entorno. La revelación de este documento podría reabrir el caso, sobreseído por la Audiencia de Madrid en diciembre de 2007 al desestimar los recursos presentados por Deloitte, la aseguradora Allianz y la inmobiliaria Ason.

Ante esto, el excomisario ha enviado un comunicado negando su implicación en el incendio y asegurando que el documento citado anteriormente es falso. «Es rotundamente falso que hubiese a mi persona algún tipo de encargo, de entidad alguna o de persona alguna, para sustraer o destruir físicamente documentos albergados en el edificio Windsor», afirma.

Añade que «el documento filtrado a un medio de comunicación sobre esta presunta operación, y que acreditaría su razón de ser y su sentido, es simplemente una falsificación: nunca fue realizado ni por mí personalmente ni por una persona bajo mi encargo o conocimiento. Se trata, en esencia, de una fábula».

Además, ha ironizado con esta acusación, asegurando que apenas tenía doce años cuando se produjo el asesinato de Kennedy. «No descarto que en otras circunstancias se me hubiera podido atribuir incluso la autoría intelectual de aquella oscura conspiración».