El líder del PP, Pablo Casado, ha proclamado que el artículo 155 de la Constitución con el que volverá a intervenir la comunidad catalana en caso de gobernar, «no es represión, sino libertad», pero que para ello, necesita tener la mayoría absoluta en el Senado, la Cámara que aprueba dicha intervención. Ha explicado ante la Junta Directiva Nacional de su partido, que todos los que formen parte de la candidatura al Senado estará formada por personas «que quieren y van a votar el 155», esto es, «la recuperación de la democracia y de la dignidad». En definitiva, los parlamentarios del PP «van a ser los senadores de la libertad en Cataluña», la candidatura al Senado será «la lista de la libertad en Cataluña y de la aplicación de la Constitución».

Por eso ha pedido que se concentre el voto en el PP, sin que eso sea óbice para hablar con otras fuerzas políticas que también consideren necesaria la intervención de la Generalitat catalana. Su afirmación ha provocado a cierta confusión respecto a si se refiere a una candidatura conjunta con Ciudadanos para la Cámara Alta, que fuentes de Génova aseguran no haberse ni planteado.

El PP dará más protagonismo en esta campaña a los candidatos al Senado

Casado literalmente ha señalado que  «no hay que ser un experto en demoscopia para saber cómo funciona la ley electoral en el Senado, para saber que el partido más votado es el  que se lleva más senadores, y por tanto si hay algún partido que quiere dejar muy claro que sus esfuerzos van a ir dirigidos también a recuperar la legalidad, la convivencia y la concordia en Cataluña a través de los votos en el Senado pues podremos hablar al respecto, pero el PP es el partido que lidera esas votaciones».

Fuentes populares explican que se trata de un llamamiento al «voto util»,. de «aglutinar a los votantes, no a los partidos», para no perder la actual mayoría absoluta en el Senado que sería la que aprobaría la intervención de la Generalitat. Esto es, «que votantes de Ciudadanos, Vox, UPN o Foro Asturias voten para el Congreso a su partido pero marquen los senadores del PP en la papeleta a la Cámara Alta». La idea es dar «más protagonismo» a los senadores en esta campaña electoral, planteando incluso debates o actos específicos con tal de conservar una mayoría absoluta que está en peligro.

«Modo electoral»

Casado ha convocado a su máximo órgano entre congresos, la Junta directiva Nacional para dar el pistoletazo de salida a una cita ante las urnas que «nos ha encontrado en modo electoral y haciendo política con mayúsculas de ámbito nacional». Tras proclamar que «vamos a ganar las elecciones y vamos a gobernar, que no os quede ninguna duda» a pesar de unos sondeos que clarifican poco a nada el escenario que con toda probabilidad se abrirá tras el 28-A, cree que el PP es el que «mejor sirve a España cuando hace más falta», y cree llegado ese momento.

Se ha vuelto a atribuir que ha sido su partido «el que ha derribado el Gobierno»

Tras hacer un llamamiento a la  movilización, se ha vuelto a atribuir que ha sido su partido «el que ha derribado el Gobierno», tras la insistencia del jefe del Ejecutivo, Pedro Sánchez, «de resistir hasta 2020». Y lo ha derribado denunciando cómo, a su juicio, en estos 8 meses «el PSOE y sus aliados han hecho  mucho daño a España, la han degradado», mientras el PP se reconstituía tras su congreso y denunciaba «las cesiones», que ha ido desgranando en su intervención confirmando que Cataluña será uno de los ejes de esta campaña.

Casado está convencido de que el PSOE «dará lo que le pidan los independentistas» si vuelve a depender de ellos para gobernar. Al hilo de esta reflexión ha agregado que «paramos una vez más el golpe de Estado». Y el Gobierno «no ha tenido más remedio que convocar elecciones. Se han convocado porque les pillamos pactando», ha insistido tras  calificar de «extremista y dañino» el Gobierno de Sánchez.

En este sentido, ha recordado las declaraciones de la portavoz del gobierno catalán, Elsa Artadi, en el sentido de que «esta vez no se volverá a pagar por adelantado» para reiterar su sospecha de que Sánchez algo «les prometió» a cambio de su apoyo en el Congreso.

Ademas, cree que el presidente del Gobierno ha convocado en abril y no con el 26 de mayo para «limitar daños», para no perjudicar las expectativas electorales de sus barones territoriales, que no querían la coincidencia electoral.