“Constituimos la república catalana, como Estado independiente y soberano, de derecho, democrático y social. Disponemos la entrada en vigor de la Ley de Transitoriedad Jurídica y fundacional de la república”, afirmó Carme Forcadell en el Parlamento de Cataluña el 27 de diciembre de 2017 entre aplausos de los líderes independentistas que, de forma unilateral, violando las normas básicas del Estado de Derecho proclamaron aquel día la Declaración Unilateral de Independencia de Cataluña (DUI).

Nada fue verdad, sin embargo, según la versión que la dirigente independentista y ex presidenta de la cámara catalana ha dado este martes durante tres horas y media en el Tribunal Supremo. Según puso de manifiesto Forcadell en el juicio del ‘procés’ tan sólo fue una “declaración política sin efectos jurídicos”.

Esta afirmación la hizo ante las exhaustivas preguntas que le formuló la ex fiscal general del Estado, Consuelo Madrid. “¿Se declaró la independencia el 27 de octubre?”, preguntó la fiscal a Forcadell. “Se aprobaron dos propuestas de resolución y se leyó un preámbulo que era una declaración política sin efectos jurídicos”, respondió la acusada que se enfrenta a 17 años de prisión por un delito de rebelión. “¿Era verdad, mentira, teatro, farsa, sainete?”, insistió de forma incisiva Madrigal. “Yo considero que la política es una cosa seria”, respondió la ex presidenta del Parlament.

Durante su comparecencia, en castellano al igual que los otros once encausados, Carme Forcadell defendió además que todas las decisiones que se adoptaron en reuniones de la Mesa, junta de portavoces y pleno “estaban amparadas por la inviolabilidad parlamentaria”.

“Creo que cumplí con las exigencias del Tribunal Constitucional” aunque “teníamos derecho a defender la soberanía del Parlament y la inviolabilidad parlamentaria”, recalcó una ex presidenta que se enredó de forma continúa en las preguntas que le formulaba la fiscal.

Durante su intervención, la presa preventiva también aprovechó para atacar al guardián de la Constitución. “En los últimos años ha habido una politización del Tribunal Constitucional. Considero que ha utilizado criterios políticos en lugar de jurídicos”. “El TC nos estaba pidiendo una cosa que es imposible. ¿Cómo puede convertirse la mesa del Parlament en un órgano censor, que decida de lo que se puede hablar y de lo que no?”, agregó.

Forcadell insistió en que para ella el único límite a la libertad de expresión y al debate parlamentario no viene de las sentencias del Constitucional sino del respeto a los derechos humanos. Entonces la fiscal le preguntó: “¿Está usted por encima del TC?”; “¿quién es el intérprete supremo de la Constitución, usted o el TC?”, insistió Madrigal.

Asimismo, la acusada ha denunciado que mientras que el resto de miembros de la Mesa del Parlament van a ser juzgados por el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) ella está sentada en el banquillo del Supremo por un delito de rebelión. “Lo que yo no entiendo es por qué mis compañeros de Mesa están siendo juzgados por el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña, mientras yo estoy aquí cuando todos hemos votado lo mismo y nos hemos comportado igual”, recalcó la acusada a preguntas de su letrada Olga Arderiu.

A preguntas de su abogada, Forcadell ha intentado defenderse de la acusación de rebelión asegurando que estaría dispuesta a renunciar a sus “convicciones” independentistas si su consecución conllevase “un ápice de violencia”.

La ex presidenta del Parlament, que negó que formar parte de una estrategia premeditada para lograr la independencia, se desmarcó de todas las actuaciones relativas al 1-O que corresponderían al gobierno catalán. De hecho, la encausada ha dicho desconocer cómo se sufragaron las urnas. “No lo sabe nadie. Me gustaría saberlo”.

El juicio se reanudará este miércoles con las pruebas testificales del ex presidente del Gobierno Mariano Rajoy, la ex vicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría y el ex ministro Cristóbal Montoro, entre otros.