El grupo de Vox en el Parlamento andaluz insiste en conocer los datos de los trabajadores que están al frente del área de violencia machista y está dispuesto a «reformular» su petición después de que la Mesa de la Cámara andaluza, que se ha reunido este miércoles, considerara que dicha petición va en contra de la ley de protección de datos.

Así lo ha avanzado en rueda de prensa el portavoz adjunto del grupo, Rodrigo Alonso, que ha explicado que a Vox le valdría con que se diera a conocer «la titulación y la experiencia» y no los nombres y apellidos -como se había solicitado- de quienes cumplen ese cometido, una labor que «no puede hacer cualquiera», ha sostenido.

«No puede ser que según la ley de violencia de género aprobada por esta Cámara el anterior equipo de gobierno diera la posibilidad de que cualquier funcionario emitiese un informe sobre la violencia de género que fuese vinculante luego respecto a un proceso judicial», ha criticado Alonso, para quien «no todo el mundo está capacitado para eso».

Todos los grupos políticos representados en el Parlamento, salvo Vox, además del Gobierno andaluz habían expresado su rechazo a esta petición cursada por el diputado Francisco Serrano, quien argumentó que hay profesionales «no cualificados e ideologizados que influyen» en la decisiones judiciales en esta materia.

La solicitud no ha sido por tanto calificada ni admitida a trámite por la Mesa del Parlamento, que ha tenido en cuenta la posibilidad de que la propuesta colisione con la ley de Protección de Datos, según han confirmado a Efe fuentes parlamentarias.