El Parlament ha aprobado hoy la creación de una comisión de investigación sobre la monarquía, a la que el diputado de JxCat Josep Costa ha avanzado que podrían llamar a declarar al ex comisario José Manuel Villarejo y la ex «amiga especial» del Rey emérito, Corinna zu Sayn-Wittgenstein. La comisión, aprobada con los votos de JxCat, ERC, CatEC-Podem y la CUP, ha sido denunciada por Cs como un «atentado a la jefatura del Estado».

En respuesta, el diputado de Cs Matías Alonso ha reclamado al Gobierno que «entre decreto y decreto» presente recurso de inconstitucionalidad contra la creación de esta comisión -el Gobierno ya recurrió ante el TC la moción, impulsada por los Comunes, de la que deriva esta comisión-. Si no lo hace, ha advertido, «lo hará el Grupo de Ciudadanos en cuanto se constituyan las Cortes» tras las elecciones generales.

«La mera admisión nunca debería haberse producido» ha denunciado Alonso, para quien su admisión a trámite «se enmarca en la estrategia que la mayoría de la Mesa comparte con el Govern y grupos, partidos y entidades de todo pelaje que apoyan su empeño de ruptura institucional atacando las principales instituciones de nuestro Estado democrático y de derecho y al buen nombre de España».

De hecho, Costa le ha dado la razón, al asegurar en su defensa de la creación de la comisión que «denunciando a la monarquía contribuimos a denunciar el régimen del que nos queremos desligar». Para justificarlo, tanto Costa como el republicano Jorge Wagensberg se han referido a los casos de presunta corrupción en el entorno de la Familia Real, a una supuesta proximidad al franquismo y a la toma de posición de Felipe VI contra el proceso independentista.

«El Rey es el señor X de la trama de poder y corrupción que continua actuando al margen de la democracia. Simboliza la continuidad del deep state franquista» ha asegurado Costa. Wagensberg se ha escudado en la presencia de Victoria Federica y Froilán en actos de Vox para argumentar la relación de la monarquía con el franquismo.

Complejos independentistas

El líder del PP, Alejandro Fernández, ha señalado otro motivación en la comisión de investigación contra Felipe VI. Los «complejos» de los independentistas «que el 3-O sacaron sus dineritos y sus empresitas de Cataluña mientras mandaban a las masas a las calles».

Fernández ha asegurado que «la rabia contra monarquía la excusan en el 3-O, pero ese día el Rey hablaba en nombre de millones de españoles y catalanes» y ha advertido que «la grandeza de ese discurso les devuelve sus propias miserias. No hizo falta ninguna conspiración del Rey para que muchos jerarcas independentistas para que sacaran sus dineritos y sus empresitas» de Cataluña.

Se fueron 4000 empresas, ha insistido el líder del PP para rechazar la acusación de que Felipe VI presionó a las multinacionales para que abandonaran Cataluña. «Insinúan que el rey llamó a 4.000 personas» se ha preguntado irónicamente.

El socialista Ferran Pedret, por su parte, ha argumentado que la comisión «ultrapasa las competencias» del Parlament. Pedret ha señalado que «es necesario que se pueda hacer crítica tan dura como se crea a cualquier institución del Estado» pero ha recordado también que «no sólo en monarquía parlamentarias, sino también en las republicas hay limitación legal de las formas de ejercicio de este control» al jefe del Estado.