La fachada del domicilio del juez Pablo Llarena, instructor de la causa del procés que está siendo ahora juzgada en el Tribunal Supremo, ha vuelto a amanecer con pintadas con insultos al magistrado. “Llarena FDP”, iniciales de Fill de puta o hijo de puta en catalán, se leía en un mensaje en la pared del hogar que comparte con su familia en la localidad de San Cugat del Valles (Barcelona), junto a otro en el que aparece un lazo, clásico distintivo independentista.

No es la primera vez que el juez ve como las amenazas y los insultos llegan a la puerta de su casa. El pasado mes de marzo Arran, las juventudes de la CUP, escribieron “Llarena fascista” o “Los Països Catalans serán tu infierno” en la calle de entrada al domicilio del juez, unas pintadas que fueron borradas más tarde por las juventudes de Ciudadanos.

Pintadas frente a la casa del juez Pablo Llarena.

Los Comités de Defensa de la República (CDR) también se han ensañado con Llarena, al que han advertido de que “no eres bienvenido” con carteles colocados en el municipio catalán de Das, donde tiene una residencia Llarena.

Todos estos actos provocaron que la Comisión Permanente del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) pidiera al Ministerio del Interior protección para Pablo Llarena y su familia, antes de que su casa fuera de nuevo atacada, esta vez en Sant Cugat del Vallés, una localidad próxima a Barcelona.