¿Cuándo prescribe la Historia? 500 años no bastan para el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, que ha sorprendido exigiendo disculpas al rey de España por los “excesos” cometidos durante la “conquista de América”. Poco importa que aquello no fuera un genocidio, sino una guerra, y que en 1519 aún no existieran, como tales, ni México ni España.

El ministro de Exteriores español, en vez de como una afrenta diplomática, se lo ha tomado con ironía: «No vamos a pedir a Francia que presente disculpas por lo que hicieron los soldados de Napoleón cuando invadieron España, o los franceses no van a exigir disculpas a los italianos por la conquista de las Galias por Julio César”, ha dicho José Borrell para zanjar la provocación del presidente mexicano.

Tal vez AMLO no se haya percatado de que ese tono soberbio de Borrell, como de metrópoli que lo mira por encima del hombro sin dejarse ni insultar, es más ofensivo que cualquier otro de los exabruptos que desde la oposición se han esmerado en dedicarle hoy al mandatario mexicano.

Ese tono soberbio de Borrell, como de metrópoli que lo mira por encima del hombro sin dejarse ni insultar, es más ofensivo que cualquier otro exabrupto

A Albert Rivera le ha parecido una «ofensa intolerable al pueblo español». También a Pablo Casado le ha resultado muy tibia esta respuesta del Gobierno por considerar las palabras del presidente mexicano «una afrenta para España». El presidente del Partido Popular ha aprovechado las palabras de López Obrador para venirse arriba: «Somos una de las naciones más importantes de la humanidad”. Y, ya puestos, ha añadido que España ha contribuido «desde hace cinco siglos a la prosperidad de América». Le supera el popular Antonio Hernando, para quien la llegada de los españoles al continente americano es poco menos que lo mejor que les podía haber pasado.  Hasta se refirió en primera persona a los que «fuimos allí» a civilizar aquella tierra. Cualquier excusa es buena para sacar la bandera a pasear en campaña electoral.

Tan elástica es la Historia a merced del nacionalismo que en España hay quien siente la Reconquista de más actualidad que Franco. No les parece que venga a cuento restituir la memoria de las víctimas del franquismo ni desenterrar al dictador de un mausoleo en su honor. ¡Mejor hablemos de Hernán Cortés!

Y mientras en España hemos pasado el día discutiendo lo de hace cinco siglos, en Alemania también hoy se debatía hasta cuándo hay que revisar la Historia. Una de las familias más ricas del país va a donar allí unos 10 millones de euros a fines benéficos tras descubrir la intensidad de los vínculos de sus antepasados con los nazis. Entre 1933 y 1945, la familia Reinmann, la propietaria del conglomerado que posee marcas como Schweppes, ha descubierto que utilizó intensivamente mano de obra esclavizada y donó a Hitler importantes cantidades de dinero para la causa nazi. Ha sido la propia familia la que 80 años después encargó esta investigación. Quería conocer hasta qué punto su familia había estado implicada en el nazismo y encargaron a un historiador experto en la materia que investigara. Tras conocer el resultado, los Reinmann han reconocido estar «avergonzados» de sus antepasados y que “deberían haber ido a la cárcel”, pese a que están muertos ya.

Tan elástica es la Historia a merced del nacionalismo que en España hay para quien la Reconquista está de más actualidad que Franco

Cada país tiene sus fantasmas. Y el nazismo no es la única época oscura que todavía se aparece como incómodo recordatorio en Alemania. En Namibia, un grupo de tribus ha denunciado a este país ante un tribunal estadounidense por el genocidio cometido por sus tropas coloniales a principios del siglo XX, en el que murieron unas 80.000 personas. El tribunal lo ha desestimado pero las comunidades namibias van a recurrir. El verano pasado Alemania entregó los restos mortales de los indígenas que conservaba porque muchos de ellos fueron trasladados a Europa hace un siglo para hacer experimentos. Alemania nunca se ha disculpado formalmente por lo sucedido en la era colonial. Esa sí parece haber prescrito a su entender.

¿Cuándo prescribe la Historia? La pregunta es profunda y cada país ha de resolverla poniéndose con honestidad ante el espejo. No es esto, sin embargo, lo que busca la polémica abierta artificialmente por el oportunismo de AMLO, que tiene más pinta de buscar un enemigo exterior, a ver si con suerte arma un jaleo que le sirva para aumentar su popularidad tras los primeros 100 días en el Gobierno. Hasta la prensa mexicana ha cargado contra él por esas disculpas extemporáneas que pide a Felipe VI.

Tiene suerte el presidente mexicano, pues aunque en su país no le tomen del todo en serio, no le faltarán en esta España en precampaña electoral voluntarios a revisar la Historia tan envueltos como él en una bandera de demagogia. El único imperio en el que en estos tiempos no se pone el sol es el del populismo.