La incertidumbre de cara al 28-A es total, y la encuesta del CIS solo agrava la incertidumbre. Concurren cinco partidos y, a tenor de los resultados del Centro de Investigaciones Sociológicas, lo único claro es que el PSOE quedará primero en las generales con bastante diferencia. Habrá muchas sorpresas: positivas para formaciones como Vox, que entrarán con fuerza como partido nuevo con carácter estatal; y muy desagradable para muchos otros partidos, ya que el CIS amenaza su escaño.

Estos son los candidatos y partidos que pueden sufrir un desastre electoral sin paliativos:

  • Se hunde el PP vasco.  El Partido Popular en el País Vasco aguantó el tipo en 2016, a pesar del contexto negativo para la formación que actualmente dirige Alfonso Alonso en Euskadi. Mantuvo los dos escaños, siendo la rama vasca de Podemos el primer partido en la comunidad. Sin embargo, el CIS dibuja un desastre para los populares regionales: no les da ni un escaño en ninguna de las tres provincias forales, frente a los que obtuvieron en Álava y Vizcaya, llevándose incluso por delante el escaño de Javier Maroto, vicesecretario de organización del Partido Popular. Podemos aspira a un máximo de cuatro escaños frente a los seis de 2016. El PNV pasaría a ser la lista más votada. Bildu recupera terreno frente a Podemos. Y Vox y Ciudadanos no consiguen nada en País Vasco.
  • Villegas se la juega en Almería. José Manuel Villegas se la juega en la provincia andaluza donde más recepción tiene Vox: Almería. El secretario general de Ciudadanos, que ya ha salido a criticar la “cocina” del CIS, ve amenazado su escaño. En la misma situación está Unidas Podemos, que en las últimas generales no obtuvo representación con el ex Jemad Julio Rodríguez como cabeza de lista. El PSOE se impone en todas las provincias, incluida la almeriense, la menos proclive a votar socialista.
  • Coalición Canaria puede desaparecer. El partido hegemónico en las islas solo conseguiría escaño en Santa Cruz de Tenerife… y ni siquiera lo tiene asegurado. El PSOE (tres asientos en 2016) podría doblar su resultado. El PP (seis escaños), por el contrario, pierde el 50% hasta tres. Ciudadanos sube, Podemos -desangrado en refriegas internas- cae y Vox irrumpe con fuerza: podrían llevarse hasta tres escaños de las islas atlánticas.
  • Castilla y León / Castilla-La Mancha / Cantabria: adiós a Podemos. Siempre conservadoras, Castilla La Vieja, Castilla La Nueva y la salida de la Meseta al Cantábrico (antes La Montaña, ahora Cantabria) borran de la faz electoral el color morado. Tres regiones donde Podemos se quedó por debajo de la media en 2016 (entre el 14% y el 17%). El partido de Pablo Iglesias desaparece totalmente. Vox irrumpiría con entre dos y cuatro escaños en Castilla y León, con cuatro escaños asegurados en Castilla-La Mancha y no obtendría nada en Cantabria.
  • Desastre catalán para el PP. Solo Cayetana Álvarez de Toledo, la periodista fichada por Pablo Casado para disputar la difícil plaza de Barcelona, rascaría un escaño: el PP no obtiene nada en Tarragona, Lleida y Girona. En 2016 consiguieron seis escaños en esta comunidad, ahora en el foco de conflicto. Si los populares se quedaran en blanco, el batacazo catalán de Casado sería infranqueable.
  • Compromís se evapora en Alicante y Castellón. En la Comunidad Valenciana se impuso el PP con claridad en 2016, llevándose 13 escaños. El desplome ahora está asegurado: el CIS otorga a los populares un máximo de siete, frente a los 13 a los que aspira el PSOE (doblando sus resultados). Segundo en 2016 (siete escaños) fue la coalición entre Podemos y Compromís. Un pacto que ha saltado por los aires: Unidas Podemos aspira obtener tres diputados, pero Compromís solo dos… y solo por la circunscripción de Valencia. En Castellón y Alicante, Compromís se evapora.