La macroencuesta para las elecciones generales elaborada por el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) deja en un claro primer puesto al PSOE, que obtendría entre 123 y 138 escaños en el Congreso y que podría gobernar tanto con sus aliados de Unidos Podemos por la izquierda como con Ciudadanos, por la derecha. La formación de Pablo Iglesias y su confluencia gallega obtendrían la mitad de escaños de los que consiguieron en 2016 y se quedarían con 33 y 41 diputados. La institución dirigida por el socialista José Félix Tezanos dibuja un panorama favorable a la izquierda, que en el peor de los casos se vería abocado a pactar con ERC y JxCat. Es llamativo el crecimiento de Vox, que irrumpiría en el Parlamento con una horquilla de entre 29 y 37 diputados. ERC también se dispara en la macroencuesta, con 17 ó 18 diputados.

Según las previsiones más bajistas de reparto de escaños de la encuesta [consultar aquí] la alianza entre PSOE y Unidos Podemos obtendría 157 diputados y necesitaría de los 21 diputados que, como mínimo según el CIS, sacaría la suma de los republicanos y los ex convergentes catalanes. Frente al alza de ERC, JxCat obtendría entre 3 y 4 escaños, cerca de EH Bildu, que sacaría entre 3 y 5. PNV aumentaría su representación y también podría ser determinante, con 6 diputados.

Si tenemos en cuenta los resultados más altos del CIS, Pedro Sánchez podría elegir a sus aliados: la suma de la horquilla más optimista con Unidos Podemos superaría la mayoría absoluta de los 176 escaños con 179 diputados en el mejor de los casos; también podría darse la alianza entre PSOE y Ciudadanos reeditarse a nivel nacional el pacto del abrazo que ya intentaron Pedro Sánchez y Albert Rivera a principios de 2016. Los socialistas, según las previsiones más favorables, obtendrían 138 diputados que, sumados al máximo de 51 de Ciudadanos y los 2 de Navarra Suma (la alianza foral de Cs), obtendría 191 asientos en el Parlamento, una cifra más que suficiente para un Gobierno estable.

El pacto a la andaluza de PP, Cs y Vox sería imposible a escala nacional, según el CIS

El pacto a la andaluza no podría reeditarse a nivel estatal ni en el mejor de los escenarios posibles, según la encuesta. Si tenemos en cuenta los datos más favorables para las fuerzas de la derecha, PP, Ciudadanos y Vox obtendrían un máximo de 165 diputados, lejos de los 176 necesarios. El PP, que conseguiría entre 66 y 77 escaños, se quedaría con la mitad de representación que los socialistas, mientras que el partido de Albert Rivera pasaría de los 32 actuales diputados a tener entre 42 y 51. Vox, con un 11.9% en intención de voto, tendría entre 29 y 37 diputados.

Esta macroencuesta electoral, para la que se han realizado 16.800 entrevistas, ha vuelto a recuperar la famosa ‘cocina’ del CIS después de que Tezanos decidiera en su llegada al cargo eliminarla y ofrecer los datos brutos de las encuestas. En esta ocasión, en cambio, no se ofrecen los datos de intención directa de voto sino que se han tratado la información para poder calcular un reparto de escaños al Congreso de los Diputados.

En el último barómetro del CIS, hecho público a finales del mes de febrero, el PSOE disparaba su ventaja y era el partido más votado con un 33,3 por ciento de los apoyos y superando a la suma del PP y a Ciudadanos, que se quedaban con un 16,7 y 15,3 por ciento respectivamente. La encuesta situaba en cuarta posición, por detrás de PSOE, PP y Cs, al entonces Unidos Podemos y sus confluencias, que obtenían el 14,5 por ciento de los apoyos, nueve décimas menos que en el barómetro de enero. El estudio seguía situando a Vox como quinta fuerza política con el 5,9 por ciento de los sufragios -seis décimas menos que en enero-, y por delante de ERC, que se quedaba con el 3,3 por ciento -una décima más-. Otra subida importante era la del PACMA, que ya en séptimo lugar pasaría del 1,7 al 2,5 por ciento de los apoyos, y superaría a formaciones como Bildu -con el 1 por ciento- o el PNV, al que el CIS da el 0,9 por ciento de los sufragios (cuatro décimas menos que en enero).

Muestra cinco veces más grande de lo habitual

Ese trabajo de campo con 16.800 entrevistas supone quintuplicar las cifras habituales de los barómetros mensuales, que tras la llegada de Tezanos pasaron de 2.500 a 3.000 cuestionarios. Además, y a diferencia de las encuestas telefónicas de empresas privadas, el CIS sólo realiza entrevistas personales con los encuestados en sus domicilios y completa cuestionarios de medio centenar de preguntas, lo que refuerza su valor sociológico. Una encuesta con esa muestra tan amplia y ese trabajo de campo tiene un coste de 300.000 euros.

Todo este trabajo preelectoral ha obligado a dejar en suspenso los barómetros de opinión ordinarios durante los meses de marzo, abril y mayo, en los que el equipo de Tezanos decidió introducir preguntas de intención de voto todos los meses y en los que se hacían preguntas de índole socioeconómica.