Política

Los barones del PP reclaman libertad a Génova para afrontar el 26-M

Casado sale en defensa de Maroto del que dice que "ha sido, es y seguirá siendo una persona de mi absoluta confianza"

El líder del PP, Pablo Casado

El líder del PP, Pablo Casado EFE

Los barones territoriales del PP han reclamado ante Pablo Casado, además de un giro a la centralidad política, más libertad de movimiento para decidir sobre la estrategia y los mensajes de campaña de cara a las elecciones locales y autonómicas del 26 de mayo. Una idea recurrente ha sido la de dar más protagonismo a los presidentes provinciales por entender que son ellos los grandes conocedores del partido, así como a los aspirantes a alcalde, puesto que «nadie mejor que ellos saben cómo ganar en sus municipios», según ha explicado a El Independiente un líder territorial.

Tanto durante la reunión de la ejecutiva popular como en el almuerzo posterior de este martes, fueron  muchos los que tomaron la palabra, algunos en términos muy duros, como la asturiana Mercedes Fernández, y otros más contemporizadores dado el tono de Casado de no disimular la derrota y asumir que el PP debe ser el centro, que era el mandato individual con el que acudía la gran mayoría.

La asturiana, laminada de la candidatura autonómica, ha arremetido contra Maroto

Fernández, que también pidió «dejar más libertad a los partidos provinciales», fue muy crítica con el coordinador de la campaña de las generales y vicesecretario de Organización, Javier Maroto, y hay quien asegura que llegó a pedir su dimisión. En cierto modo sangraba por la herida una vez que Génova, en lugar de optar por ella para aspirar a la presidencia del Principado de Asturias, lo hizo por la empresaria Paloma Gázquez. Pero no sólo, porque Génova tuvo que fulminar al secretario general asturiano, Luis Ventas, por supuestamente amenazar a un compañero de partido mediante anónimos.

En todo caso no le faltaron defensores a Maroto. Juanma Moreno, Alfonso Alonso y Alfonso Fernández Mañueco le descargaron de cualquier responsabilidad en el maltrecho resultado electoral. También el secretario de Comunicación Corporativa, que fue ayudante de Mariano Rajoy en Moncloa, Sergio Ramos, afirmó que el vasco «había hecho un buen trabajo» y quiso que así constara en acta. Maroto asistió a la cita «serio y callado». De hecho, ha sido uno de los grandes damnificados del 28-A pues también ha perdido su escaño por sólo 380 papeletas. En el reparto de restos se llevó ese diputado nada menos que Bildu, por lo que el malestar para él debe ser doble.

Además, Maroto ha visto como designaban coordinadoras de la campaña del 26-M a Isabel García Tejerina para las europeas, y a Cuca Gamarra para las locales y autonómicas. Génova ha negado en redondo que eso supusiera una desautorización del secretario general, Teodoro García Egea, porque no tenía ningún cargo específico de campaña, aducen. En cambio, admiten que a lo de Maroto «sí caben otras interpretaciones». Para despejar dudas Casado lanzó un tuit a primera hora de la tarde, incluso antes de comparecer ante la prensa, en el que afirmaba que Maroto «ha sido, es y seguirá siendo una persona de mi absoluta confianza».

Preocupación por el fuerte incremento de Ciudadanos en Andalucía

Otros dos barones que también reclamaron dar más libertad a los presidentes provinciales, de modo que la campaña en cada territorio descanse en ellos, ha sido el vasco Alfonso Alonso y el castellano-manchego Francisco Núñez. Significativa es la petición de Alonso viniendo de un territorio donde el PP ha perdido toda representación -dejando incluso fuera del Congreso a Maroto- y haber capitaneado las peticiones de un «giro al centro» tal y como ha llegado a expresar públicamente.

La preocupación por el incremento de Ciudadanos en Andalucía ha sido una de las cuestiones que se ha suscitado durante la reunión del Comité Ejecutivo Nacional. El presidente de la Junta Andaluza, Juanma Moreno, que incorporó más tarde más tarde a la reunión, explicó en su defensa que no quiso tomar decisiones ejecutivas «que pudieran molestar en la campaña» .

No se ha cuestionado el liderazgo de Casado, pero se ha pedido «darle la vuelta a todo»

En general, los líderes regionales ni han cuestionado el liderazgo de Casado, por entender que tiene toda la legitimidad que le dio el último congreso popular, ni han querido hacerle responsable único del tortazo electoral. Es lo que otro presidente territorial ha calificado muy gráficamente de «botafumeiro». Incluso, desde Génova admiten que si bien «todos han apoyado a Casado» han exigido «cambiar la estrategia y el mensaje y darle una vuelta a todo». Otra cosa es la lectura que hagan si los resultados también son malos en las locales y autonómicas.

La reflexión es que si «el 26-M tenemos de veinte a treinta alcaldías simbólicas y varias autonomías, las cosas serán distintas». El objetivo es intentar la remontada para una campaña que se desarrollará bajo el lema de «Centrados en tu futuro», en la que se dará réplica a los ataques de Ciudadanos y de Vox, y en la que no habrá duda en calificar a los de Santiago Abascal de «ultraderecha», toda una redefinición de la estrategia y del mensaje que, públicamente, Casado niega, pero que es evidente.

Otros barones territoriales que tomaron la palabra en la ejecutiva de la debacle fueron el castellanoleonés Alfonso Fernández Mañueco; el murciano Fernando López Miras; el extremeño José Antonio Monago y el catalán Alejandro Fernández, además de otros miembros de la ejecutiva como Ana Pastor, Rafa Hernando, José Manuel García Margallo, Sergio Ramos y el presidente de Nuevas Generaciones, Diego Gago. El gallego Alberto Núñez Feijóo no ha pudo acudir tal y como adelantó El Independiente.

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