Política

Casado prefiere un acuerdo de Sánchez con Cs sin "afeárselo" a Rivera

El Gobierno da "plantón" a la fiesta del Dos de Mayo a la que tampoco han acudido Rivera ni Abascal

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Casado prefiere un acuerdo de Sánchez con Cs sin "afeárselo" a Rivera
Pablo Casado pasa junto a Ángel Garrido en la Fiesta del Dos de Mayo

Pablo Casado pasa junto a Ángel Garrido en la Fiesta del Dos de Mayo EFE

Resumen:

Puestos a elegir, el líder del PP, Pablo Casado, prefiere un pacto entre el PSOE y Ciudadanos, «por el bien del país», según fuentes próximas al líder popular. Mejor eso a que España acabe en manos «de Podemos y de los independentistas», aducen respecto a la expresada disponibilidad de Pablo Iglesias a formar un gobierno de coalición o de «equipos compartidos» con los socialistas, que necesitaría de otros apoyos externos como el de PNV y, según las votaciones, de ERC.

A pesar de la reiterada negativa de Albert Rivera a llegar a cualquier tipo de acuerdo de gobernabilidad con Pedro Sánchez, los populares siguen sin descartar un pacto de legislatura entre ambas formaciones como el que alcanzaron en al año 2016, tras los comicios del 20-D en 2015, que se denominó «pacto del abrazo» pues se presentó frente al cuadro de Juan Genovés, icono de la Transición española, que se expone en el Congreso.

Incluso, el líder del PP «no afearía» a Rivera ese acuerdo siempre atendiendo, dicen, al interés general, aunque es evidente que ello dejaría al PP el espacio libre para ejercer el liderazgo de la oposición del centro-derecha. Sin embargo, las mismas fuentes aducen que, a efectos partidarios, «Ciudadanos siempre ha salido muy beneficiada de sus acuerdos con el PSOE, como se vio en Andalucía«, además de que podría implementar una serie de políticas económicas que limitaran el discurso del PP en este capítulo. Es evidente, por ejemplo, que una posible modificación de la reforma laboral sería mucho más limitada con un gobierno PSOE-Cs que con Podemos en coalición.

Casado no ha saludado a Garrido «porque no lo ha visto»

Sin embargo, siendo como es el objetivo de Rivera sustituir al PP en la hegemonía del centro-derecha, un acuerdo con los socialistas sepultaría esa aspiración, aunque hablar ahora de pactos resulta prematuro pues las elecciones locales, autonómicas y europeas del 26 de mayo distorsionan el escenario político. Gobierno y PSOE ya han dicho que no avanzarán nada hasta esa fecha, aunque la constitución del Parlamento el día 21 puede dar muchas pistas de por dónde irán los futuros entendimientos en función de quiénes presidan ambas Cámaras y cómo sea el reparto de las mayorías en las mismas.

De hecho, la recepción de la Fiesta del Dos de Mayo en la Puerta del Sol ha sido un hervidero de rumores sobre los futuros pactos de gobierno, tanto a nivel nacional, como autonómico y local. El presidente del PP se ha dejado ver en la sede de Gobierno de la Comunidad, aún a sabiendas de que podía encontrarse con su antiguo compañero de partido Ángel Garrido. De hecho, ha habido un momento en que se han cruzado pero Casado no le ha saludado «porque no lo ha visto», insisten los mismos medios.

El Gobierno ha dado «plantón» a la Fiesta del Dos de mayo

Lo cierto es que la mayoría de los miembros del PP han evitado coincidir con el ex presidente de la Comunidad -que ha aprovechado para volver a arremeter contra su ex partido– en un cita ayuna de líderes nacionales de otros partidos. De hecho, Casado ha sido el único de ellos que ha asistido a la tradicional recepción del kilómetro cero de España. No estaba ni el de Ciudadanos, Albert Rivera, ni el de Vox, Santiago Abascal. Por su parte, el Gobierno central ha dado «plantón» a la festividad de la Comunidad de Madrid. Ni un sólo miembro del Ejecutivo se ha dignado a acercarse por allí, ni siquiera aprovechando que volvemos a estar en precampaña.

El año pasado acudieron la entonces vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, y la ministra de Defensa, María Dolores de Cospedal, donde propiciaron la foto del desencuentro, sin disimular su mutua animadversión, sin apenas dirigirse la palabra, dejando una silla vacía entre ambas durante el discurso de Garrido, hoy fugado a las filas de Ciudadanos. Una imagen imposible de reproducir hoy en día.

Las presencias más novedosas han sido la de muchos otros dirigentes de Vox como los candidatos a la alcaldía de Madrid y a la Comunidad, Javier Ortega y Rocío Monasterio, respectivamente, e Iván Espinosa de los Monteros. Lo más probable es que Abascal, en la época en que Esperanza Aguirre le dio cobijo en uno de los «chiringuitos» de la Comunidad -tal y como lo definió Casado- sí a acudiera a esta festividad.

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