El régimen de Nicolás Maduro ha ordenado este jueves la detención de Leopoldo López, el líder opositor y preso político liberado el martes por funcionarios militares a las órdenes del presidente encargado de Venezuela, Juan Guaidó. López, que en un principio se dirigió a la embajada de Chile, se encuentra desde la noche del 30 de abril «como huésped» en la misión diplomática española en Caracas, que dirige Jesús Silva Fernández.

Minutos después de la orden emitida por el TSJ venezolano, se reforzaba alrededor de la embajada española en Venezuela la presencia policial y del SEBIN (Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional), que ya era amplia desde la madrugada del martes.

Sin embargo, la embajada española en Caracas, como cualquier misión diplomática en el extranjero, constituye terreno inviolable y no puede ser asaltada ni registrada sin permiso del jefe de la misión, el embajador Silva.

Convención de Viena

Así está establecido desde 1961 en la Convención de Viena sobre relaciones diplomáticas, que entró en vigor el 24 de abril de 1964. En su artículo 22.1, la Convención especifica claramente que «los locales de la misión son inviolables» y que «los agentes del Estado receptor no podrán penetrar en ellos sin consentimiento del jefe de la misión».

«Los locales de la misión, su mobiliario y demás bienes situados en ellos, así como los medios de transporte de la misión, no podrán ser objeto de ningún registro, requisa, embargo o medida de ejecución», añade el punto 22.3.

Además, también gozan de inviolabilidad los archivos y documentos de la misión, así como la correspondencia oficial. Exactamente los mismos criterios se aplican a la residencia de los embajadores, en caso de que esta se ubique fuera de la embajada.

Así pues, las fuerzas de Nicolás Maduro no podría entrar en la embajada de España en Caracas para proceder a la detención de Leopoldo López. Sería una situación similar a la que durante años se ha producido con Julian Assange, refugiado en la embajada de Ecuador en Londres mientras pesaban varias órdenes de arresto sobre él. Finalmente, sus constantes posicionamientos políticos y sus roces con el gobierno ecuatoriano acabaron provocando que Lenin Moreno le retirase su protección y permitiese la entrada de la Policía británica para su arresto.

«Entrar a la fuerza en una embajada es una declaración de guerra y no creo que se vaya a dar», ha declarado en Radio Caracol 1260 el padre de Leopoldo López, padre del político venezolano, y que concurre a las próximas elecciones europeas en las listas del Partido Popular.

«No creo que el régimen usurpador cometa la imbecilidad de atentar contra la integridad de mi hijo o su familia», ha añadido Leopoldo López. No obstante, este jueves se ha conocido que la casa de Leopoldo López y su familia fue asaltada ayer, tras la liberación del preso político por parte de los funcionarios leales a Juan Guaidó.