El contador de víctimas de la represión chavista sigue aumentando tras confirmarse la muerte, anoche, de Yonder Villasmil, un joven de 15 años que falleció por los disparos de efectivos de la Guardia Nacional que reprimían la protesta contra Nicolás Maduro en la pequeña localidad de Santa Elena de los Arenales, al oeste del país, en el estado de Mérida.

Su muerte, confirmada por el Observatorio Venezolano de Conflictividad Social y por la oficina de la ONU para los Derechos Humanos, eleva a cinco el número de fallecidos desde que iniciara la nueva oleada de protestas contra la dictadura chavista en Venezuela, el pasado martes, tras la liberación de Leopoldo López por militares a las órdenes de Juan Guaidó.

Yonder Villasmil murió por impacto de bala mientras observaba la protesta, cerca de una de las escuelas de la localidad. Los vecinos han identificado al guarda nacional que realizó el disparo que acabó con su vida, residente en la zona, y lo buscan desde hace horas.

Villasmil, de 15 años, es el tercer menor de edad que muere asesinado por la represión chavista en las últimas 72 horas. El miércoles falleció en Caracas Yoifre Vásquez, de 14 años, después de que una bala le entrara por el costado y le atravesara el cuerpo en el barrio de Chacao, donde reprimían con fuerza la Policía Nacional Bolivariana y los colectivos civiles armados y consentidos por el régimen. Horas antes, en la localidad de La Victoria (Aragua), había muerto Josnel Peralta tras recibir dos balazos en el brazo y el hemitorax izquierdo. Tenía 16 años.

Asesinados por los ‘colectivos’ armados por el régimen

Además de ellos, desde el martes también han sido asesinados Samuel Enrique Méndez, de 24 años, y Jurubith Russeo, de 27. Méndez, también en la victoria, fue secuestrado por los colectivos chavistas mientras participaba en una marcha contra el régimen de Maduro. Fue transportado a la Ciudad Socialista La Mora, donde fue torturado y asesinado. Horas después, los colectivos devolvieron su cadáver a la manifestación, lleno de traumatismos y con varios disparos en el pecho.

Juurubith Russeo, que deja dos huérfanos de dos y cuatro años, falleció en Caracas después de recibir un disparo en la cabeza mientras la Policía y los colectivos atacaban a los participantes en la marcha a favor de Juan Guaidó.

El Observatorio de Conflictos ha informado este viernes de que ya son 58 los fallecidos en protestas contra el régimen de Maduro en lo que va de 2019. 57 de ellos por heridas de bala y ocho de ellos menores de edad. De los fallecidos, 54 son hombres y cuatro son mujeres. El total de víctimas mortales desde que Maduro se hizo con el poder en el año 2013 asciende a 275.