La juez de vigilancia penitenciaria ha ordenado hoy el reingreso en prisión de Oriol Pujol Ferrusola, condenado por tráfico de influencias por el intento de amañar el concurso de las ITV en Cataluña para favorecer a una empresa contactada por su ex socio, Sergi Alsina. La magistrada estima así el recurso de la Fiscalía contra el tercer grado otorgado por Servicios Penitenciarios de la Generalitat en un tiempo récord. El hijo de Jordi Pujol apenas pasó dos meses recluido tras pactar la condena de dos años y medio con el Ministerio Fiscal a cambio de la exculpación de su esposa.

Pujol Ferrusola tiene ahora tres días para recurrir la decisión, pero la resolución «es ejecutable» advierte la magistrada en su escrito. El ex secretario general de Convergencia Democrática fue declarado culpable de los delitos de tráfico de influencias cometido por funcionario público, cohecho y falsedad en documento mercantil. La Fiscalía recurrió la decisión de Servicios Penitenciarios, acusando a la Generalitat de «trato de favor» y de «transmitir una sensación de impunidad» y de «vaciado de la pena» de dos años y medio de cárcel a la que fue condenado Pujol.

En su auto, la magistrada rechaza el tercer grado porque el «escaso tiempo» en prisión -solo pasó 65 días en Brians II- impide «el estudio que permita obtener un adecuado conocimiento del penado» para justificar ese tercer grado, así como la «evolución y consolidación del tratamiento» al que fue sometido en la cárcel, donde asistió un mes al «programa de moral y valores». Recuerda además la «desproporción entre la entidad de los hechos enjuiciados y la clasificación en tercer grado acordada».

El escrito especialmente incisivo en el apartado de la necesaria «evolución» del penado para que pueda reinsertarse en libertad. Recuerda que el objetivo de la legislación española es «hacer del interno una persona con la intención y capacidad de vivir respetando la Ley penal» por lo que el tercer grado debe ir acompañado de la acreditación de su «capacidad para llevar en lo sucesivo una vida alejada del delito». Una capacidad que cuestiona porque «no ha concluido el correspondiente tratamiento» y el informe psicológico de Pujol señala «déficits relevantes a nivel personal que deben ser trabajados, como la concienciación de elementos de riesgo asociados a la conducta delictiva» o el «establecimiento de límites en las relaciones interpersonales».

El precedente de Millet

La libertad de Oriol Pujol algo más de dos meses después de ingresar en prisión se suma a la rápida puesta en libertad de Félix Millet, máximo responsable del expolio al Palau de la Música y la trama de financiación irregular a Convergencia Democrática. Millet quedó en libertad 25 días después de su ingreso en prisión, bajo una fianza de 400.000 euros. Su socio, Jordi Montull, permaneció en prisión 22 días antes de salir en libertad bajo una fianza de 100.000 euros.

Pujol, condenado por delitos de tráfico de influencias, delito continuado de cohecho y falsedad en documento mercantil, llegó a un acuerdo con la Fiscalía por el que reconoció el cobro de 381.450 euros en comisiones a través de trabajos ficticios facturados por su esposa, Anna Vidal, a través de su socio, Sergi Alsina. El pacto con la Fiscalía implicaba también al ex número dos de la Diputación, Josep Tous. Tras rubricar el acuerdo, Pujol intentó evitar el ingreso en prisión y sustituirlo por trabajo social alegando el “coste político y personal” que había tenido el caso, su responsabilidades familiares -sobre tres hijos que ya son mayores de edad- y que ya realizaba trabajos sociales para la fundación del padre Manel.