El exdirigente de Convergencia Oriol Pujol ha aceptado hoy una condena de dos años de cárcel por cobrar comisiones ilegales de empresarios afines del sector de las ITV, en un pacto al que se han sumado los otros cinco imputados en el caso, lo que le evitará ser juzgado por un tribunal popular. Pujol cierra así el acuerdo que ya intentó hace un año con la Fiscalía, y que fue rechazado por la jueza que preside la sala porque no había sido suscrito por su ex socio, Sergi Alsina. Pujol alegó entonces que no encontraría un tribunal “no contaminado” para explicar su asunción de culpas.

Pujol y Alsina eran los líderes de una trama organizada para cobrar comisiones a cambio de las concesiones de contratos públicos de la Generalitat como el de las ITV,  así como la “asesoría” a empresas como Sony, Sharp o Yamaha, que deslocalizaron su producción de Cataluña en los años en los que el hijo de Jordi Pujol era número tres del Departamento de Industria de la Generalitat.

Según informa Efe citando a fuentes jurídicas, el acuerdo, que se ha firmado hoy en la sede de la Fiscalía y deberá ser rubricado ante la presidenta del jurado, incluye una condena de dos años de cárcel para el empresario Sergi Alsina, amigo íntimo de Oriol Pujol, y penas de cárcel sustituibles por una multa de 83.210 euros para Anna Vidal, esposa del exdirigente y exdiputado de CDC.

El nexo entre la corrupción catalana y gallega

El “caso ITV” nació de las escuchas de telefónicas del “caso Campeón” cuando la Fiscalía de Lugo informó a la catalana de que Oriol Pujol era citado como posible contacto por el empresario gallego Jorge Dorribo para introducirse en el negocio de la salud en Cataluña. La investigación permitió destapar toda una trama de comisiones articulada por Alsina -el encargado de contactar a los empresarios interesados- y Pujol, que utilizaba su poder en CDC para presionar a favor de las empresas contactadas. Una trama en la que también participaba Vidal, como testaferro para que Pujol cobrara su parte de las “mordidas”.

Cuando el caso llegó a los tribunales la entonces dirección de Convergencia, liderada por Artur Mas, cerró filas con el hijo del fundador del partido, protagonizando una ya histórica imagen de los líderes de la nueva generación de CDC acompañando a Pujol a los juzgados. Una imagen en la que destacan los ex consellers ahora presos Josep Rull y Jordi Turull, además de Lluís Corominas, y Francesc Sánchez, secretario de Organización y Coordinador de Régimen Interno del partido en esos momentos.