Manuel Valls ha ofrecido hoy sus seis regidores en el Ayuntamiento de Barcelona a Ada Colau para que la líder de Barcelona en Comú (BeC) se haga con la alcaldía en vez del candidato de ERC, Ernest Maragall. Valls confirma así la operación avanzada por los socialistas catalanes para barrar el paso al independentismo a la primera alcaldía de Cataluña.

El candidato naranja ha emplazado además a la alcaldesa a que responda a esta oferta, que ha presentado como un apoyo sin condiciones para frenar a Maragall. Colau, sin embargo, aseguró ayer en un mensaje a sus votantes que no aceptará el apoyo de Valls o Cs para hacerse con la alcaldía e insistió en repetir el tripartito de ERC, BeC y PSC en Barcelona.

El anuncio de Valls desmiente la dureza del secretario general de Cs, José Manuel Villegas, quien ayer puso como condición para pactar con los socialistas que acepten la aplicación ya del 155 en Cataluña.  Además, la portavoz del partido, Inés Arrimadas, anunció el lunes la creación de un comité negociador por el que aseguró que pasarían todas las decisiones relativas a la formación de los nuevos gobiernos locales y autonómicos.

Horas antes, Valls había advertido que si Cs pacta con Vox se desligaría definitivamente de la formación de Albert Rivera, convencido de que los pactos en Andalucía y la dureza del discurso de Cs ha sido uno de los lastres de su candidatura en Barcelona.

Medida de responsabilidad

El líder BCN Canvi-Cs, ha presentando como una medida  de «responsabilidad» con la todavía alcaldesa y segunda en las elecciones, Ada Colau, y el socialista Jaume Collboni la oferta de apoyo.

«La prioridad es evitar que Barcelona sea la palanca del independentismo», ha argumentado en su primera comparecencia tras las elecciones del domingo, en las que la misma noche electoral reconoció el fracaso de su intento por liderar el constitucionalismo en Barcelona.

Valls ha intentado desligar ese apoyo de una eventual entrada de Cs en el gobierno local. «No es el momento de plantear exigencias ni de impulsar negociaciones» ha advertido, «no es momento de establecer condiciones previas ni ultimatums» ha añadido el candidato, convencido de que la política consiste a menudo en escoger la «opción menos mala».

«Estoy dispuesto a contribuir a una solución positiva para Barcelona» y confluir en gestos de responsabilidad, con el objetivo prioritario de que el gobierno local no caiga en manos de Esquerra, ganadora de las elecciones del domingo por 5.000 votos. Por ello, Valls ha exigido «responsabilidad» a Colau y Collboni tras tratar de «subterfugios» los argumentos de la alcaldesa sobre un tripartito de izquierdas o el discurso ideológico.

Alianzas alternativas

La oferta de Valls coincide con la ya explicitada por Collboni desde la misma noche electoral, cuando advirtió que la frágil mayoría de Maragall -empatado en escaños con Colau- permitía mayorías alternativas en el Consistorio. Los socialistas insisten en la alianza con BeC y Cs, que daría una amplia mayoría de 26 regidores en la que Collboni se ve incluso como alcalde.

Pero Colau, y otras voces de los comunes, han dejado claro que no piensan aceptar el apoyo de Cs, partido al que ven en el extremo contrario del arco parlamentario y que supondría un nuevo desgaste en un momento muy delicado para el partido que ha perdido prácticamente todo su poder local en Cataluña. En este contexto, para Colau es más fácil ser la número dos de ERC que alcaldesa con apoyo de Cs.