El abanico de pactos que estos días tienen en vilo a comunidades como Madrid, Murcia, Castilla y León, Aragón o Navarra y a ayuntamientos como Madrid, Barcelona o Zaragoza podría resumirse en una máxima: que PSOE y Ciudadanos se pongan o no de acuerdo. El PSOE tiene claro que quiere frenar no ya a la «extrema derecha de Vox», como sus dirigentes corean; lo principal para Ferraz es expulsar al PP de regiones donde lleva más de dos decenios (Madrid, Murcia) y hasta más de tres (Castilla y León) gobernando. Y quieren convencer al partido naranja de que, en caso contrario, los populares volverán a fortalecerse en sus antiguos bastiones y relegarán a Ciudadanos a la irrelevancia.

El eje se ese pacto gravita en torno a Madrid capital y región, dos de los ejecutivos más importantes, especialmente el de la comunidad: el PSOE está poniendo todos los huevos en la cesta para echar del poder a los populares, que gobiernan desde 1995 una comunidad que en los últimos años ha vivido graves problemas de corrupción. Desde que se conocieron los resultados del 26-M, el PSOE siempre ha abierto la puerta a que Begoña Villacís, que obtuvo el 19% en las municipales, sea la alcaldesa de Madrid. Para redoblar la apuesta, los socialistas están dispuestos a pactar los grandes ayuntamientos del cinturón rojo madrileño allí donde no tengan mayoría absoluta (Fuenlabrada y Parla).

En siete grandes municipios del extrarradio la suma PSOE+Cs alcanza

Entre PSOE y Ciudadanos se bastarían para gobernar Alcorcón, Móstoles, Alcalá de Henares, Getafe, Coslada o Valdemoro, este último un municipio muy azotado por la corrupción de la Operación Púnica. También en Alcobendas, donde el PP aventaja en un edil a los socialistas y Cs podrá decidir. En Leganés, una localidad históricamente de izquierdas, es más complicado pero no imposible: la mayoría está en 14, el PSOE tiene 10 concejales, Ciudadanos 3, Podemos-IU 3 y Más Madrid 2, aunque el partido independiente Unión por Leganés también tiene 4. En Pinto la suma no alcanza y se abre camino una Corporación de izquierdas. En San Sebastián de los Reyes PSOE y Ciudadanos rozan la mayoría pero harían falta más pactos.

Son varias las fuentes que aseguran que esta es una oferta de Ferraz a Albert Rivera dentro del pack de Ejecutivos autonómicos que pueden ver bailar la silla. La oferta estrella indudablemente es dar la Alcaldía de Madrid a Villacís, pacto para el que habría que llegar a un acuerdo con Más Madrid, la lista más votada con diferencia al Palacio de Cibeles (31%). El descalabro de Pepu Hernández ha impedido a Manuela Carmena ser alcaldesa. Y Carmena, con pocas opciones de repetir como regidora, se va a retirar poco después de que se forme equipo de Gobierno.

Errejón contempló la posibilidad de Villacís alcaldesa poco después del 26-M

Sin embargo, la posibilidad de investir a Villacís como alcaldesa está en el radar de Íñigo Errejón, líder de facto de Más Madrid. Esto declaraba Errejón a eldiario.es tres días después de las elecciones: «A mí no me gusta un gobierno del PSOE con Ciudadanos, así que menos aún me gusta un gobierno de Ciudadanos con el PSOE. Lo que pasa es que la política no es elegir lo que a uno le gusta más, sino elegir entre lo posible (…) Pase lo que pase, va a haber un retroceso en Madrid porque se ha votado que las derechas tengan mayoría. Pero nosotros no queremos ser una fuerza de izquierdas que se queja: queremos ser una fuerza progresista útil, que ponga lo que esté en su mano para paliar el retroceso (…)».

Lo más importante que dijo el ex número dos de Podemos viene a continuación: «Creo que lo normal es que gobierne Manuela Carmena, que es la más votada y vamos a intentar llegar a acuerdos para eso. Pero ya digo: mucho más importante que las posiciones de cada uno, nuestra plena disposición de sentarnos a hablar para que no siga el Partido Popular de la corrupción, que este año le van a salir muchas sentencias de corrupción, que lo acaban de volver a imputar por lo de los fondos buitres en la ciudad de Madrid. Ese Partido Popular no puede tener el Ayuntamiento y la Comunidad. Y creo que Ciudadanos no tendría que hacerse esa foto». Errejón califica un pacto de las tres derechas de «torpeza estratégica» para los «intereses» de Ciudadanos. «No entiende el señor Valls en Barcelona», remacha.

Se trata de hacer más dulce el caramelo para Ciudadanos»

«Lo normal y lógico es que en ayuntamientos importantes la negociación la lleve a cabo la Ejecutiva federal», reconoce un dirigente madrileño. «Es lo que marcan los estatutos del partido». Otra fuente del PSOE define la situación metafóricamente: «Se trata de hacer más dulce el caramelo para Ciudadanos». Las discusiones las está llevando a cabo el ministro de Fomento y responsable de Organización José Luis Ábalos, una de las personas más cercanas a Pedro Sánchez.

El PSOE ve más fácil convencer a Errejón que a Villacís de este pacto trilateral. Y no son pocos los que desconfían de que al final se llegue a buen puerto: «El PP va a hacer lo que sea por mantener el poder, especialmente la Comunidad de Madrid, donde tienen muchos trapos sucios que esconder internamente. Hasta el punto de que ya ha trascendido de que el candidato del PP José Luis Martínez-Almeida, que perdió 10 puntos en los comicios locales, ha ofrecido también a Villacís la opción de ser alcaldesa. El PSOE aquí presiona a los naranjas con el desconcierto que supondría entre los suyos un pacto con Vox.

Igea, el ‘barón’ de Castilla y León, habla directamente de cambio en su región

La jugada pasaría indudablemente por que los socialistas navarros no pacten el Gobierno con Geroa Bai y Bildu. En esta tesis están destacados dirigentes de Ciudadanos como el candidato a las europeas Luis Garicano, el líder castellano-leonés que sufrió un pucherazo Francisco Igea o el caso de Murcia, donde Arrimadas gritó en plena campaña frente a la catedral de la capital huertana que 24 años del Partido Popular eran más que suficientes. Igea de hecho va hablando directamente de cambio en Castilla y León y va a encabezar él personalmente las conversaciones de su partido. La pelota sigue en el tejado de Ciudadanos. Esta vez más que nunca.