Política

Sánchez pide apoyo a Cs tras pactar con Podemos e independentistas en Navarra y Baleares

El Gobierno defiende la legitimidad de los votos de Bildu y Rufián muestra el apoyo de ERC a la investidura

Pedro Sánchez.

Pedro Sánchez en una comparecencia en la Moncloa. EFE

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, sigue intentando ocultar su alianza cada día más clara con Podemos y los independentistas, que allanan su investidura. Tras cerrar acuerdos en Navarra con el PNV, incuida la entrada de Bildu en la Mesa del Parlamento; con los ecosoberanistas de Mes en Baleares; con Podemos en Valencia, Canarias, La Rioja y Aragón, el candidato socialista no ha tenido empacho en volver a pedir la abstención de Ciudadanos en su investidura.

En declaraciones a los periodistas a su llegada al Consejo Europeo este jueves, Sánchez ha destacado la «responsabilidad» de PP y Ciudadanos en facilitar la gobernabilidad de España. «Como partidos que se dicen de Estado, su responsabilidad es facilitar la investidura, no bloquear y garantizar una cierta estabilidad al Gobierno de España», ha asegurado a preguntas de los periodistas.

El presidente en funciones ha insistido en que Podemos es su socio prioritario, como se está demostrando en los acuerdos autonómicos del PSOE, y se ha mostrado confiado en poder «contar con su apoyo» en el Gobierno. Sánchez ha intentado justificar esas alianzas, que marcarán la deriva de sus políticas en el Ejecutivo, en el hecho de que PP y Cs también gobiernen gracias a Vox.

Siguiendo ese guión, Sánchez ha acusado a Ciudadanos de «romper el cordón sanitario» que los partidos europeos han impuesto a las fuerzas de ultraderecha y ha sembrado dudas sobre los acuerdos alcanzados por el PP con Vox en territorios como Madrid. «Me parece gravísimo que no sepamos qué ha pactado el PP y la ultraderecha, ese acuerdo secreto me hace temer lo peor», ha asegurado.

El apoyo de Bildu, «legítimo»

En esa misma línea se ha expresado la portavoz del Gobierno, Isabel Celàa. En declaraciones a los periodistas durante una visita a la Institución Libre de Enseñanza, la portavoz ha defendido que todos los escaños son «legales y legítimos». «En España no hay ninguna fuerza política ilegalizada», ha resaltado, asegurando que «el PSN ha cumplido estrictamente con su palabra no pactando ni con Navarra Suma ni con Bildu».

Celaá ha explicado que se está trabajando para tener un Gobierno de Navarra presidido por la socialista María Chivite, con 23 escaños, «lo cual no implica a Bildu», aunque la formación ha obtenido un puesto en el órgano de gobierno del Parlamento navarro. No obstante, según Celàa, «causa estupor» que el PP y Ciudadanos estén arrojando «improperios» cuando ellos «están pactando con Vox».

«Más allá del cinismo y de la hipocresía de estas fuerzas, ellos saben perfectamente que el PSN no ha hablado ni pactado con Bildu ni con Navarra Suma, y para conseguir la presidencia del Parlamento navarro no necesita de ninguna de los dos, afortunadamente», ha defendido, antes de calificar la intención del PSOE navarro de presidir el Gobierno autonómico como «un intento valiente y loable para evitar precisamente el choque entre dos bloques: la coalición de derechas y lo que representa un nacionalismo absolutamente moderado como es el navarro».

Frankenstein se abre camino

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Mientras el candidato socialista intenta poner el foco en la abstención de PP y Cs, el PSOE se encamina con firmeza hacia la reedición de su alianza Frankenstein para obtener la investidura. Tras dar un portazo al apoyo que le brindaba UPN con el acuerdo con el nacionalismo vasco en Navarra, los socialistas también han dicho hoy adiós a un posible respaldo de Coalición Canaria en el Congreso.

El PSOE, Nueva Canarias (NC), Podemos y Agrupación Socialista Gomera (ASG) han alcanzado este jueves un acuerdo para conformar un pacto de gobierno en Canarias, que sumaría 37 de los 70 diputados, uno más de la mayoría absoluta del Parlamento regional, han informado a Efe fuentes de la negociación. El nuevo presidente de Canarias será el socialista Ángel Víctor Torres.

Torres se convertirá en el segundo presidente socialista de Canarias después de Jerónimo Saavedra y tras 26 años de gobiernos encabezados por Coalición Canaria. El acuerdo supone en la práctica que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, deberá apoyarse en los independentistas de ERC para conseguir su investidura como presidente del gobierno.

Por otro lado, el PSOE, Podemos y los econacionalistas de MÉS per Mallorca han alcanzado esta pasada madrugada un principio de acuerdo para gobernar las Islas Baleares durante los próximos cuatro años. De este modo, la presidenta socialista en funciones, Francina Armengol, será investida la próxima semana de nuevo en el cargo, en lo que será su segunda legislatura consecutiva al frente del gobierno autonómico.

El acuerdo prevé que MÉS per Mallorca estará al frente de las consellerias de Bienestar Social y Medio Ambiente, mientras que Podemos gestionará la vicepresidencia del Govern y las conselleries de Comercio Indústria y Energía, la de Agricultura, Pesca y Consumo.

También en La Rioja avanzan juntos el PSOE y Unidas Podemos, que han acordado este jueves configurar un gobierno de coalición después de 24 años de mayoría del PP. El pacto se ha cerrado minutos antes de la constitución del Parlamento de La Rioja, que ha permitido que haya sido elegido presidente el socialista Jesús María García, que Unidas Podemos, con dos escaños, haya accedido a la Vicepresidencia Primera; y el PSOE, con quince, a la Secretaría Primera.

Rufián, dispuesto a apoyar la investidura

Las alianzas autonómicas se cierra y Esquerra Republicana de Cataluña, que ha formado numerosos gobiernos en coalición con el PSC en ciudades catalanas, parece satisfecha. El portavoz de ERC en el Congreso ha asegurado hoy que su partido no será responsable de unas elecciones repetidas por un fracaso de la investidura de Pedro Sánchez, y ha confirmado que sigue manteniendo conversaciones con el PSOE en las que se habla de «bloqueo o no bloqueo» al candidato.

Según informa Efe, ERC no quiere «bloquear absolutamente nada», aunque sí tiene que equilibrar su posición con «no dar un cheque en blanco» a Sánchez. «La pregunta no es tanto qué haremos nosotros con el PSOE, sino qué hará el PSOE con ERC o con Cataluña», ha explicado Rufián.

«No vamos a ser los responsables de unas segundas generales», ha añadido, tras recordar que el líder de ERC, Oriol Junqueras, ya apuntó durante la campaña electoral que «ningún demócrata quiere que el fascismo gobierne en su país», un mensaje con el que, ha recordado, su partido ganó las elecciones en Cataluña.

Gabriel Rufián ha instado a «bajar un poco el tono y volver a una mesa de diálogo y de negociación» y ha añadido: «Atarnos a esa mesa siendo conscientes de que la realidad no ayudará». En este sentido, ha apuntado que desde ERC siempre han sido conscientes de que iban a ocurrir «cosas que iban a ir dificultando el diálogo» y que no esperan «nada» de la Fiscalía, la Abogacía del Estado o el Tribunal Supremo, cuando los políticos en prisión preventiva por el «procés» deberían «estar en su casa».

Por otro lado, ha hecho notar que su partido tiene un acuerdo con EH Bildu, de manera que ambas formaciones intentarán coordinarse en los «grandes temas» de la legislatura «y este sin duda lo es».

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