Los ciudadanos no tienen derecho a conocer cuánto paga Radio Televisión Española (RTVE) a las empresas audiovisuales privadas por la producción de los programas que se emiten en sus cinco canales. Ante una petición realizada por un redactor de este medio, la corporación pública invoca el «deber de confidencialidad» que traba dichos contratos y evita desvelar el montante económico de esta partida, que representa una porción importante de los gastos anuales del ente.

La negativa a dar a conocer ese dato se produce en plena caída de audiencias de la cadena pública y cuando Rosa María Mateo está a punto de cumplir su primer año como administradora única provisional de la corporación. Con 180 votos a favor, 131 votos nulos y uno en blanco, el Congreso aprobó el 27 de julio de 2018 el nombramiento de Mateo después de que Tomás Fernando Flores hubiera renunciado a ocupar dicho puesto. Doce meses después, la televisión pública se encuentra en su peor momento: cerró el mes de junio con un 8,7% de cuota de pantalla, su peor registro histórico, y tras 19 días de julio arrastra un 8,4% en el actual mes.

La crisis que atraviesa La1 ha hecho perder al buque insignia de RTVE más de un 15% de audiencia en el último año, del 10,3% con el que culminó junio de 2018 al 8,7% de 2019. La caída sigue lastrada por el fracaso de algunas de las apuestas ‘estrella’ de la cadena, precisamente producciones externas cuyo coste se resiste a desvelar la Corporación.

El pinchazo de Máximo Huerta

A partir de hoy, el programa del ex ministro Máximo Huerta, se ha estrellado en su desembarco en las mañanas televisivas. El espacio debutó la semana pasada con una entrevista personal al propio presentador para justificar su paso por el Ministerio de Cultura y tan sólo logró reunir al 5,9% de los espectadores. Los registros del programa han ido hacia abajo desde entonces, llegando a bajar del 5%, y sin conseguir rebasar nunca la barrera de los 300.000 televidentes.

TVE declina desvelar ni el salario de Huerta ni el coste de su programa, producido por una entidad externa (Catorce Comunicación). Mismo caso que con Lazos de Sangre, el espacio dirigido por Boris Izaguirre en el prime time de los miércoles y que repasa, cada semana, la biografía de un personaje ilustre de la sociedad española. En su última entrega estuvo dedicado a Ana Obregón y se anotó un 8,8% de share, en línea con los registros de la cadena.

La única producción externa que resiste tras 18 años en antena es Cuéntame cómo pasó, que cerró temporada en mayo por encima del 16% y reuniendo a más de dos millones de españoles frente al televisor cada jueves. No obstante, la producción de Ganga también se ha vuelto envuelta en polémicas por los problemas con Hacienda de sus protagonistas, Imanol Arias y Ana Duato, por la gestión de sus salarios percibidos por la serie.

«Deber de confidencialidad»

En respuesta a una petición de información tramitada a través del Portal de Transparencia sobre el coste de estos y otros programas, RTVE ha desestimado la solicitud invocando uno de los 12 supuestos que, en su artículo 14.1, prevé la Ley de transparencia, acceso a la información pública y buen gobierno para limitar el derecho de acceso: la difusión de estos datos podría ocasionarle un perjuicio a sus «intereses económicos y comerciales», alega.

«Publicar esa información puede perjudicar los intereses comerciales de RTVE, ya que ésta se mueve en el mismo mercado que las televisiones privadas y difundir esta información le generaría una desventaja competitiva respecto de aquéllas. Por esta razón, estos contratos están sujetos a deberes de confidencialidad», argumenta. La respuesta está firmada por la secretaria general, Elena Sánchez.

La cadena pública se escuda en que la difusión de la información perjudicaría sus «intereses económicos y comerciales»

Meses atrás, un redactor de este diario formuló la misma petición a Canal Sur a través del Portal de Transparencia de la Junta de Andalucía y sí obtuvo respuesta. La dirección de la cadena autonómica andaluza detalló el coste semanal de la producción externa, la empresa audiovisual a la que se encargó cada programa y el dato de audiencia, sin excusarse en el supuesto «deber de confidencialidad» ahora esgrimido por la cadena estatal. También se trataba de una televisión pública y en ningún momento alegó el supuesto perjuicio comercial que la difusión de esa información podría causarle.

En su respuesta, RTVE recuerda que la parrilla es «uno de los puntos estratégicos» en el sector de la comunicación, dado que la audiencia es el «motor» de las televisiones públicas, incluida «la Corporación RTVE». «La configuración de las parrillas, en definitiva, determina las audiencias y, en este sector ampliamente competitivo en el que el término ‘guerra de audiencias’ es un término común y ampliamente difundido, y donde existen normas para evitar la llamada contraprogramación y cambios de programación de última hora, las parrillas son fundamentales para el sector», razona.

«Clara desventaja»

En este contexto, la cadena defiende que desvelar el coste económico de la programación que no se realiza con recursos propios implica situar a la televisión pública «en una clara desventaja» respecto a sus competidores. «Desvelaría los costes en los que se incurre en determinadas franjas en los que la competencia es, si cabe, más acusada», resalta. Y añade: «RTVE tiene que perseguir entre sus objetivos alcanzar el mayor número de audiencia, pues sólo si RTVE tiene una audiencia y ésta es significativa podrá decir que cumple satisfactoriamente con la misión de servicio público encomendado por la ley y las propias Cortes Generales».

La audiencia ha caído un 15% en el año en que Rosa María Mateo lleva como administradora única provisional de la Corporación RTVE

Tampoco ha conseguido la citada información este diario cuando la ha solicitado formalmente a través del departamento de prensa de RTVE. «En su momento, las cuentas de 2019 se publicarán en el Portal de Transparencia», ha respondido escuetamente un portavoz sin ofrecer más detalles.

El mandato-marco a la Corporación RTVE, aprobado por el Congreso de los Diputados y el Senado en diciembre de 2007, establece en su artículo 35.1.c) que la producción ajena se concentrará «prioritariamente» en la compra de derechos de emisión para «largometrajes y series de ficción extranjera, documental internacional y grandes eventos internacionales, programación deportiva (…) u otras obras audiovisuales de relevancia con derechos internacionales».

Límites del mandato-marco

Dicha norma fija la contratación a empresas privadas en el 40 % de la oferta generalista del conjunto de la programación con contenidos de actualidad, infantil y juvenil, educativo, medioambiental, religioso o de protección al consumidor y del 45 % en programas divulgativos, deportivos, series de ficción, magazines, concursos, humor, entretenimiento gran formato, talk show, dibujos animados, musicales, docu-serie, reality show, televenta y ficción-teatro. «La Corporación cumple con dichos objetivos, alcanzando la producción interna un 60 % en los canales generalistas y un 20 % en los temáticos», ha respondido RTVE con datos referidos al pasado ejercicio.

Cuando compareció en el Congreso el pasado 28 de febrero ante la comisión de control de la Corporación RTVE y sus sociedades, Rosa María Mateo defendió que la política de la cadena pública es la de externalizar tan sólo las producciones y servicios que «no pueda realizar el personal propio». «La Corporación emplea siempre que están disponibles los recursos internos propios, tanto humanos como materiales. Como empresa pública debemos ceñirnos a un presupuesto muy limitado -yo decía lo de los mil millones de euros, que parece una gran cantidad pero es un presupuesto muy limitado- para competir en un mercado donde el resto de operadores no tienen limitación alguna en la contratación de medios, en la contratación de personas y en el presupuesto», defendió la administradora única en respuesta al diputado Ricardo Sixto Iglesias, de Unidas Podemos.

TVE no sabe cuánto gana Máximo Huerta

Radio y Televisión Española (RTVE) asegura desconocer cuánto percibe el ex ministro Máximo Huerta como presentador del programa A partir de hoy, de cuya conducción se encarga desde el pasado 8 de julio en las mañanas en La 1.

«Máximo Huerta está contratado directamente por [la productora] Catorce Comunicación, no por TVE, por lo que las retribuciones que recibe como presentador las recibe de la productora y RTVE no tiene documentación sobre su recibo salarial», ha respondido la cadena en respuesta a una petición de información tramitada a través del Portal de Transparencia.

Televisión Española asegura que la idea de que el ex titular de Cultura presentara dicho espacio fue de Catorce Comunicación y «fue aceptada» por la cadena pública. «Máximo Huerta es un profesional de reconocido prestigio, periodista, presentador y escritor, con años de experiencia ante las cámaras, que ya ha trabajado con anterioridad en TVE con un resultado satisfactorio. En concreto, en 2016 presentó el programa ‘Destinos de película», justifica la corporación.