ERC republicana ha mantenido hoy la puerta abierta al acuerdo para sacar adelante la investidura de Pedro Sánchez, después de un debate en el que el candidato del PSOE se ha visto obligado a entrar por fin a fondo en el conflicto territorial abierto en Cataluña. Lo ha hecho advirtiendo a los republicanos que el diálogo sólo puede plantearse dentro de Constitución y el Estatut y reafirmándose en que «en España no hay presos políticos» y los líderes del 1-O no han sido juzgados por «poner una urna» como ha defendido Gabriel Rufián, sino por «quebrar el Estado».

«Si el mensaje que traslada el independentismo es que lo van a volver a hacer y no renuncian a la vía unilateral debo decirles que el Gobierno defenderá el orden constitucional, la integridad territorial y la soberanía nacional» ha advertido Sánchez tras afear al dirigente independentista que el presidente de la Generalitat, Quim Torra, insista en amenazar con que «lo volveremos a hacer» emulando Jordi Cuixart ante el Tribunal Supremo.

Pedro Sánchez ha recriminado a los independentistas que no renuncien a la unilateralidad y que «se autoerigen en portavoces de una única Cataluña» obviando a todos los que no secundan la independencia. Y le ha recordado a Rufián que desde 2017 «no hacen ni caso a los tribunales». «Ustedes pretendieron quebrar el Estado usando las instituciones de todos los catalanes» ha añadido para señalr que ni el Tribunal Europeo de Derechos Humanos, ni el Tribunal de Justicia de la Unión Europea ni el Parlamento Europeo sostienen la tesis de los «presos políticos».

Aun así, Sánchez no ha podido por menos que agradecer el «tono conciliador» de Rufián, quien un día más se ha erigido en defensor de la moderación y el acuerdo entre PSOE y Podemos. «No doy por hecha su abstencion en la investidura pero agradezco el tono» ha asegurado el candidato, para asegurar que si ERC deja de anteponer «la votación en un referéndum imposible» a los objetivos sociales desgranados por Rufián «podremos avanzar, sino nos volveremos a encontrar igual» que en la pasada legislatura, cuando Esquerra tumbó los presupuestos generales.

Rufián acusa a Sánchez de «jugar al póker» con las aspiraciones de la izquierda pero mantienen la «mano tendida» al PSOE

Previamente Rufián ha acusado hoy a Pedro Sánchez de «jugar al póker» con las ilusiones de los votantes de izquierdas con la negociación, frustrada de momento, para la formación de un gobierno de coalición con Podemos. Pero ha insistido también en que «aún se puede salvar la situación» para conseguir un acuerdo de legislatura. «Tiene 48 horas, la historia les contempla» ha concluido Rufián, que ha dedicado su intervención a apelar a ese acuerdo de legislatura.

«La buena noticia es que los tres hemos superado» la «maquinaria de poder y mediática» que según Rufián ha intentado impedir la progresión de Sánchez, Podemos y ERC. «Eso es lo que compartimos, lo que nos une y lo que debería enorgullecernos y hacernos reflexionar y ver que estamos condenados a entendernos» ha apuntado el republicano. «Mi ofrecimiento hoy aquí es este, entendámonos».

 

Rufián ha hecho esta oferta pese a recriminar muy duramente la postura de Pedro Sánchez sobre el conflicto en Cataluña. Ha recriminado a Sánchez que ignorara a los independentistas y ha exigido a los socialistas que «sean conscientes del enorme esfuerzo de generosidad que está haciendo hoy aquí el grupo republicano, el enorme ejercicio de responsabilidad no hablando con el estómago, porque el estómago nos pide otra cosa».

Entre las filas republicanas ha escocido, y mucho que el candidato socialista a la investidura ignorara la cuestión catalana en su primera intervención. Pero sobre todo que cuando se refirió a ella fuera para dejarle claro a Jaume Asens, portavoz de los comunes de Ada Colau, que «no hay presos políticos en España». «Lo que hay son políticos que han cometido ilegalidades que ahora mismo están siendo juzgadas ante el Tribunal Supremo», añadió el líder del PSOE, desmontando el argumentario en el que tanto ERC como JxCat han construido su discurso de la «represión» desde la declaración unilateral de independencia. 

La respuesta a esta advertencia ya la dio ayer JxCat, socios de ERC en el Govern de la Generalitat. El partido de Carles Puigdemont dejó claro tras la primera sesión del debate de investidura que votará «no» a la candidatura de Pedro Sánchez. Lo explicitó la portavoz en el Congreso, Laura Borràs, después de que los procesados Jordi Turull, Josep Rull y Jordi Sánchez anunciaran ese no en las redes sociales. Los presos, voz fundamental para el independentismo, habían pedido apurar la negociación con el PSOE para una abstención en la investidura, pero ayer tras la intervención de Sánchez avalaron el portazo de Junts