La reunión entre el PSOE y Unidas Podemos para tratar de alcanzar un acuerdo de cara a la segunda votación en la investidura del socialista Pedro Sánchez será mañana, según han indicado a Efe fuentes socialistas y de la coalición de Pablo Iglesias.

En esa reunión, pactada tras una conversación telefónica entre la vicepresidenta Carmen Calvo y el secretario de Acción de Gobierno e Institucional de Podemos, Pablo Echenique, Podemos espera recibir una propuesta socialista que les permita «desarrollar políticas con carteras sociales».

Desde el partido morado se traslada la esperanza de percibir por parte del PSOE «un paso sincero con una propuesta realista y razonablemente proporcional de reparto de competencias de los ministerios actuales». El partido de Iglesias desliza así la renuncia a aceptar ministerios de nueva creación en los que los socialistas puedan maquillar competencias sin capacidad real de acción.

 

Entre las prioridades de Podemos, dicen fuentes del partido, destaca adquirir poder verdadero en materias de ecologismo, fiscalidad, ciencia, igualdad y Empleo. Precisamente todas las que Iglesias relató en el Congreso que ya había pedido en la negociación con Pedro Sánchez, recibiendo la negativa de su hipotético socio de gobierno de coalición.

Llamadas

Según han informado a Efe fuentes de Podemos, Pablo Echenique le ha trasladado a la vicepresidenta Carmen Calvo su voluntad de «reunirse sin demora» para conocer sus nuevas propuestas.

«Quedamos a la espera de conocer si hay alguna propuesta que vaya en la dirección que hemos planteado», añaden esas fuentes. Calvo ha llamado esta tarde a Pablo Echenique después de reunirse durante tres horas y media con el presidente del Gobierno en funciones, Pedro Sánchez; la ministra de Hacienda, María Jesús Montero y el secretario de Organización del PSOE, José Luis Ábalos.

En ese encuentro, se ha acordado trasladar a Podemos una nueva oferta para «seguir negociando» la investidura de Pedro Sánchez, después de que el partido de Pablo Iglesias se haya decantado por la abstención como un gesto de buena voluntad.

El PSOE ha admitido que debía tomar la iniciativa una vez que las negociaciones con Unidas Podemos habían encallado al considerar su líder que la última oferta de los socialistas era que formaran parte del Gobierno como «un mero decorado».