Política

El presidente de la Cambra pide paralizar la economía contra la sentencia del procés

Joan Canadell anuncia una consulta a los socios de la Cambra sobre la "respuesta" al Tribunal Supremo

El presidente de la Cámara de Comercio de Barcelona, Joan Canadell.

El presidente de la Cámara de Comercio de Barcelona, Joan Canadell. EP

El presidente de la Cámara de Barcelona, Joan Canadell, se ha convertido en el primer defensor de un «paro de país» para protestar contra una eventual sentencia condenatoria del Tribunal Supremo a los líderes del 1-O. No ha sido un dirigente de la CUP ni el líder de la intersindical independentista CSC, Carles Sastre, sino el portavoz de los pequeños y medianos empresarios catalanes el primero en apostar por un cierre patronal para protestar contra el Tribunal Supremo. Canadell ya sembró la polémica la semana pasada al anunciar que la Cámara hará todas sus comunicaciones en catalán y él no utilizará el castellano en sus comparecencias ante la prensa.

Una «respuesta de país» que la Asamblea Nacional Catalana (ANC) y Òmnium vienen reclamando a los partidos que gobiernan la Generalitat, mientras JxCat y ERC apuntan a las entidades sociales y a la movilización ciudadana a la espera de que Quim Torra complete la ronda de contactos iniciada ya hace un mes a tal efecto: pactar con partidos, sindicatos y entidades independentistas la protesta que debe seguir a una eventual condena. Para el independentismo más extremo la respuesta no puede ser otra que una nueva proclamación de independencia, esta vez con la voluntad de aplicarla, mientras desde ERC se apunta a un adelanto electoral del que serían los mayores beneficiarios, a tenor del último barómetro del CEO.

Es en este contexto en el que Canadell no ha dudado en elogiar la «huelga» promovida desde la Generalitat y las entidades independentistas el 3 de octubre de 2017 como una posible respuesta, aunque ha asegurado que se posicionará sobre la sentencia a los líderes independentistas cuando se haga pública, informa Europa Press.

Canadell ha asegurado que la movilización de esa jornada, posterior al 1-O, fue bien aceptada «en general» por los empresarios, pese a que Foment del Treball recurrió judicialmente la convocatoria por tratarse de una huelga con objetivos puramente políticos. Un paro que tuvo un escaso seguimiento en la industria, pero fue secundada masivamente en la administración pública. De hecho, el Govern impulsó el paro, aunque después descontó el día de huelga a sus trabajadores.

Apoyo de una parte «importante» de la sociedad

«Un 3 de octubre yo creo que es aceptable y hasta creo que habría una parte importante de la sociedad empresarial que aceptaría algo más que un 3 de octubre», asegura sin embargo Canadell, quien ha rechazado, eso sí, que esta movilización pueda ser indefinida. El presidente de la Cambra cree que esa vía no sería efectiva puesto que no se tratará de una sentencia internacional que provoque la «respuesta internacional» que tanto ansía el independentismo.

El presidente de la Cámara ha explicado que prevén preguntar a sus asociados sobre cuál tiene que ser la respuesta a la sentencia del proceso independentista, a través del mecanismo de consultas internas que quiere impulsar el nuevo equipo directivo y que esperan que empiece a funcionar a partir de octubre. «Nos posicionaremos seguro» ha afirmado «lo que pasa es que no es lo mismo si tenemos detrás miles de empresarios que nos han dado respuesta o si lo tenemos que hacer sin este apoyo».


Canadell ha hecho estas afirmaciones tras visitado este martes a los políticos encarcelados en Lledoners (Barcelona), a los que ha explicado su proyecto para la Cámara de Barcelona. «En especial» al presidente de Òmnium Cultural, Jordi Cuixart, ha asegurado, «porque es empresario». La Presidencia de la Cámara «considera que es grave que un empresario lleve casi dos años sin poder gestionar su empresa», ha señalado Canadell.

El presidente de la Cámara asegura haber encontrado a los líderes independentistas «contentos de servir por la causa, pero muy tristes cuando ven que puede no haber servido para nada: esto puede comportar falta de unidad» y apunta que la cárcel «solo vale la pena si ha servido para consumar la revolución, si han tenido éxito», ha agregado.

SE ha referido también a la investidura fallida de Pedro Sánchez, al que ha criticado por no conseguir alcanzar un acuerdo con Unidas Podemos y los partidos catalanes. «Tenía todos los elementos para poder llegar a un acuerdo» ha lamentado, y se ha mostrado convencido de que habrá repetición electoral, sin que el panorama electoral cambie de forma significativa.

En este contexto, Canadell ha lamentado los costes económicos de la inestabilidad política. Paradójicamente, ha restado importancia al hecho de que la Generalitat esté en prórroga presupuestaria desde 2017. «De momento los números dicen que no afecta mucho» y que no tiene un impacto muy negativo porque la economía catalana ha seguido creciendo a un ritmo del 2,6% durante el año pasado. «Yo creo que es mucho más importante la inestabilidad del Gobierno español porque es el que tiene que hacer las reformas estructurales que le pide Europa», ha aseverado.

Canadell ha agregado que Catalunya no puede impulsar estas reformas porque no tiene las competencias para hacerlo y que el impacto que tendrá la aprobación de las cuentas catalanas es menor a la no formación de un gobierno estatal: «La inestabilidad de Catalunya tiene un impacto; la inestabilidad de España tiene un impacto mucho mayor».

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