La llamada del presidente del Gobierno en funciones Pedro Sánchez a sindicatos y colectivos sociales para presionar a Unidas Podemos de que voten un Gobierno «a la portuguesa», esto es, Gobierno monocolor socialista sin miembros podemistas pero potentes acuerdos programáticos, ha encontrado ya su primera china en el zapato. De acuerdo con fuentes de primer nivel de Comisiones Obreras (CCOO), primer sindicato del país, esta central no se posicionará sobre el diseño del futuro Ejecutivo central, si es que finalmente hay acuerdo.

«La cuestión del Gobierno a la portuguesa, Gibierno de coalición o Gobierno de cualquier otra manera no nos corresponde a nosotros decirlo», explican personas del círculo de confianza del secretario general Unai Sordo. «A nosotros nos vale todo: coalición o pacto programático. Pero lo que queremos es una mayoría progresista».

«Nos vale todo»

Los consultados rechazan vínculos de CCOO con Podemos. «Somos una organización independiente. Nos reunimos con Podemos porque nos lo solicitó Podemos. Pero la idea de Gobierno de coalición es una iniciativa que corresponde únicamente a Podemos, no a nosotros».

Según la misiva que Sánchez dirigió a los militantes del PSOE, el único candidato a la Presidencia del Gobierno afirmó su intención de reunirse con «diferentes colectivos de la sociedad civil como asociaciones feministas, ecologistas, agentes sociales, agrupaciones del tercer sector para que puedan colaborar en la creación de un espacio común para alcanzar un Gobierno progresista».

También mantendrá Sánchez «discretos contactos» con líderes políticos en los próximos días. Tras las dos sesiones de investidura fracasadas la semana pasada en apenas 48 horas, el PSOE juega ahora con la baza del CIS, que le da mayoría absoluta, y con la división dentro de UP, donde partidos que integran esta coalición como IU apuestan abiertamente por pactos programáticos.

Elecciones, mal a evitar

En CCOO sí señalan que se reunirán con Sánchez cuando éste lo pida. «De la misma manera que ha habido reuniones con los grupos que lo han pedido, si el PSOE pide reunión la habrá». Lo que no habrá es un respaldo explícito a la vía portuguesa. Está por ver la decisión de UGT.

Los dirigentes de esta organización temen «que se repitan elecciones» y califican esta posibilidad «de mal a evitar, y no ya por un resultado adverso: desde el punto de vista de la legitimación democrática es una mala noticia decir a la ciudadanía que lo que votaron no vale porque los partidos no se ponen de acuerdo».