Todo listo para que la Comunidad de Madrid tenga un Gobierno de PP y Ciudadanos con la popular Isabel Díaz Ayuso encaramada a la Presidencia gracias a los votos de Vox… salvo que todo se tuerza en el inminente discurso de investidura. Así lo indican en Vox: «El pacto verbal básicamente consiste en que PP y Ciudadanos se comprometan a aplicar los puntos de nuestro documento y así lo manifiesten en el Pleno». El discurso será la clave.

La portavoz madrileña Rocío Monasterio confirmó este lunes su apoyo al Ejecutivo PP-Cs con una advertencia: «Nosotros no asumimos el programa de los 155 puntos pero ellos sí van a asumir el nuestro». Es decir, Díaz Ayuso tendrá que abordar obligatoriamente los tres ejes en torno a los cuales gravita la propuesta voxista.

Ellos tienen que manifestar nuestro documento en el Pleno»

El primero es el de «Prosperidad», donde se incluye la eliminación de «chiringuitos» y la bajada de impuestos; el segundo el de «Familia, libertad de educación y de pensamiento», con propuestas de apoyo a la natalidad entre otras; y finalmente el de «Inmigración», que en el documento de la formación tildada de extrema derecha se exige que ésta sea «ordenada, legal y respetuosa con nuestra cultura occidental y vinculada al mercado de trabajo».

Vox ya ha realizado muchas concesiones y, según confiesan dirigentes, les va la dignidad en el discurso. Para empezar, porque piden «racionalizar el sector público eliminando aquellas agencias, empresas públicas, entes y  organismos que no respondan a criterios razonables» y están a punto de investir a un Gobierno de coalición que ha aumentado las consejerías autonómicas de nueve a 13. Así lo ha lamentado en público la propia Monasterio, que ha cargado contra el «exceso de sillones» sin comprometer su voto.

Piden reducir el sector público y apoyarán un Gobierno que pasa de 9 a 13 consejerías

El partido verde también ha renunciado a cualquier referencia al colectivo LGTBIQ, una de sus principales batallas que van desde eliminar subvenciones hasta terapias para «curar» la homosexualidad pasando por trasladar la fiesta masiva del Orgullo a la Casa de Campo de Madrid. De hecho, populares y naranjas aseguran defender a este colectivo y probablemente lancen algún guiño, como hizo el presidente murciano Fernando López Miras (PP) durante su investidura.

Vox se reafirma: «El acuerdo esta supeditado a que PP y Ciudadanos manifiesten su acuerdo con los principios que tiene el documento», señalan. Portavoces de Vox afirman que el compromiso está «pactado», pero que no pueden confirmar el contenido exacto porque no depende de ellos. «No podemos concretar los pormenores».

No nos vamos a pronunciar al respecto», dicen sobre Anticorrupción

La última gran renuncia de Vox tiene que ver con la corrupción: la solicitud de la Fiscalía Anticorrupción el pasado viernes 2 de agosto de pedir al juez de Púnica la imputación de, entre otras, las ex presidentas autonómicas Esperanza Aguirre o Cristina Cifuentes. «No nos vamos a pronunciar al respecto», zanjan en el equipo de Rocío Monasterio.

Íñigo Errejón sí ha arremetido contra Ciudadanos, e indirectamente contra Monasterio: «La Fiscalía Anticorrupción pide la imputación de los expresidentes de los cinco últimos años de Gobierno en la Comunidad, por higiene democrática no se puede investir a Ayuso, y a los socios del Gobierno del PP se les debería caer la cara de vergüenza, que dirán que ella no tiene nada que ver con esos escándalos», estalló el lunes el líder de Más Madrid.