Pedro Sánchez estudia declinar presentarse a la investidura si Unidas Podemos decide apoyarla sin cerrar un acuerdo de gobierno con los socialistas. La posibilidad de esa ‘investidura gratis’, sin compromiso de apoyar al Gobierno socialista en medidas como la aprobación de los Presupuestos, aterra al PSOE, que no quiere repetir la experiencia vivida durante el pleno de la semana pasada sobre la gestión de la crisis del Open Arms, cuando todos los grupos de la oposición se unieron en sus críticas, dejando al Ejecutivo en absoluta soledad.

El propio candidato socialista así lo aseguró el martes durante la presentación de las medidas programáticas que presentará este jueves al equipo negociador de Unidas Podemos para volver a negociar contrarreloj la investidura. En esa intervención y en todas las realizadas después por dirigentes socialistas y ministros, todos ellos han dejado claro que sólo aceptarán un pacto de gobierno con un compromiso claro de Unidas Podemos de apoyar parlamentariamente al Ejecutivo.

La posibilidad de que el partido de Pablo Iglesias facilite la investidura para pasar luego a una oposición dura, como piden sectores de Unidas Podemos, ha endurecido la posición del PSOE, que quiere cerrar las puertas a ese escenario. Así lo aseguran fuentes de la dirección socialista, que insisten en que Sánchez no ha sido propuesto como candidato a la investidura por el Rey todavía y que no se presentaría a la reelección si no está avalado por un acuerdo por escrito con Unidas Podemos. Para que se celebre la investidura será necesario un pacto previo, advierten desde la cúpula del PSOE.

Después de que Iglesias rechazara la coalición de gobierno ofrecida por Sánchez en julio y que Podemos se abstuviera en su investidura tumbándola, el PSOE sólo contempla un escenario posible: una alianza parlamentaria con Unidas Podemos con su inclusión en instituciones y organismos del Estado que no tengan vinculación con el Consejo de Ministros. Esa base de 165 escaños contaría a priori con el apoyo del PNV (6), el Partido Regionalista Cántabro (1) y Compromís (1), para situarse con 173 votos, muy cerca de la mayoría absoluta de 176.

Sin un compromiso de gobernabilidad por parte de Podemos, con sólo 123 escaños, el PSOE se niega a gobernar y prefiere repetir unas elecciones en las que aspira a que esa alianza parlamentaria supere la mayoría absoluta. La debilidad parlamentaria del Ejecutivo haría inviable la aprobación de los Presupuestos dando lugar a otras elecciones dentro de unos meses, según las previsiones socialistas. Por ese motivo, en Moncloa y en el partido prefieren volver a pasar ya por las urnas sin el desgaste que supondría esa experiencia.

Dirigentes socialistas como Adriana Lastra y José Luis Ábalos se reunieron el miércoles con las direcciones de ERC y PNV, que han mostrado su disposición a favorecer la investidura. Ni los nacionalistas vascos ni los independentistas catalanes quieren una repetición electoral después de los buenos resultados que obtuvieron el 28 de abril. Por ese motivo, ambos instan a Iglesias a alcanzar un acuerdo con el PSOE, aumentando así la presión sobre Unidas Podemos.

Los equipos negociadores de Sánchez e Iglesias se reunirán este jueves a las 16,30 en el Congreso de los Diputados después de que las conversaciones quedaran en suspenso tras la investidura fallida de julio. En ese encuentro, Unidas Podemos reclamará al PSOE una aclaración sobre la última oferta de cargos públicos en instituciones relevantes del Estado realizada el martes por Sánchez.

Según explicó Lastra en rueda de prensa en el Congreso, no se da la confianza suficiente para constituir un gobierno de coalición» con Unidas Podemos después de la investidura fallida de julio. «No hay razón para ir a una repetición electoral y no hay alternativa a un gobierno socialista», ha insistido la portavoz parlamentaria, que ha pedido «realismo» a Pablo Iglesias para hablar con Podemos «de lo posible».