Política

Marlaska se niega a enseñar su carta sobre el desfile de policías y guardias civiles en el Orgullo

Interior rechaza entregar una copia de la carta que el titular envió a los directores de Policía y Guardia Civil porque era una comunicación "interna e informal" / El ministro pidió que 10 agentes de cada Cuerpo participaran uniformados en la manifestación

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Marlaska se niega a enseñar su carta sobre el desfile de policías y guardias civiles en el Orgullo
El ministro del Interior en funciones, Fernando Grande-Marlaska, en la última manifestación del Orgullo en Madrid.

El ministro del Interior en funciones, Fernando Grande-Marlaska, en la última manifestación del Orgullo en Madrid. EFE

Resumen:

El Ministerio del Interior se niega a entregar la carta con la que Grande-Marlaska se dirigió a los directores generales de la Guardia Civil y de la Policía Nacional para que agentes de ambos Cuerpos participaran uniformados en la última manifestación del Orgullo en Madrid bajo el argumento de que se trata de una comunicación «interna e informal» con la que el ministro trasladó a sus destinatarios una «valoración personal».

Como desveló El Independiente, el titular en funciones de Interior se dirigió por escrito a Félix Azón (Guardia Civil) y a Francisco Pardo Piqueras (Policía Nacional) en vísperas de la celebración del desfile, celebrado el pasado 6 de julio por las calles de Madrid, para pedir que una veintena de agentes de los dos Cuerpos con uniforme pudieran participar voluntariamente en dicha manifestación. El Ministerio eludió entonces dar explicaciones cuando este diario tuvo conocimiento de las cartas y le preguntó: «No vamos a decir nada».

En respuesta a sendas peticiones de información tramitadas por este redactor a través de Portal de la Transparencia, las direcciones generales de ambos Cuerpos han denegado entregar una copia de la carta invocando una de las cinco causas de inadmisión que prevé la Ley de Transparencia, acceso a la información pública y buen gobierno en su artículo 18.1. En concreto, la descrita con la letra ‘b’: «Referidas a información que tenga carácter auxiliar o de apoyo como la contenida en notas, borradores, opiniones, resúmenes, comunicaciones e informes internos o entre órganos o entidades administrativas».

Las respuestas las firman Pardo Piqueras por la Policía y, por la Guardia Civil, el general de división Francisco Esteban en su calidad de jefe del gabinete técnico. El texto es idéntico, limitándose el máximo responsable de la Policía a incluir los logotipos del Cuerpo Nacional y a calcar el contenido de la respuesta del mando del Instituto Armado. Ello se deduce al no haber corregido en la versión que él rubrica la expresión «director general de la Guardia Civil» por la de «director general de la Policía Nacional», como procedía.

En la contestación, que ya ha sido recurrida ante el Consejo de Transparencia y Buen Gobierno, los altos cargos de Interior defienden que toda carta «participa del concepto de lo que habitualmente se conoce por correspondencia» y ello «no supone la adopción de un acto administrativo». Según su razonamiento, Grande-Marlaska manifestaba a su interlocutor en el escrito «una opinión de carácter personal circunscrita a la esfera privada» de ambos, ajena -sostiene- al «ejercicio de sus competencias administrativas».

Interior defiende que la carta que el ministro envió a los directores de la Policía y Guardia Civil es «interna e informal»

«Frecuentemente, las comunicaciones bilaterales del titular de este departamento con otros órganos administrativos superiores o directivos, ya sean verbales o escritas, tienen naturaleza auxiliar, de comunicación interna, de ejercicio del principio de jerarquía administrativa o de cortesía institucional, sin que se enmarquen en un procedimiento administrativo o sirvan para adoptar una determinada decisión en el ámbito de sus competencias», razonan.

Y añade: «No existe conexión entre el contenido de la carta y el proceso de escrutinio de la actuación pública, porque aquélla es una comunicación informal y privada entre el emisor y el receptor que se limitaría a trasladar una valoración personal del primero, sin relación directa con el ejercicio de sus funciones y ajena a cualquier procedimiento administrativo o, más genéricamente, a un proceso de toma de decisiones públicas».

Petición de información en el Congreso

A finales de julio, el grupo parlamentario de Vox registró un requerimiento en el Congreso de los diputados a fin de que Interior facilite el escrito que el ministro en funciones envió a los directores generales de la Guardia Civil y de la Policía en vísperas de la celebración del Orgullo -a la que él asistió junto a otros dirigentes socialistas- y los informes que se hubieran emitido a raíz de dicha petición. «En particular, aquéllos que pusieron de manifiesto la ilegalidad del asunto referido en la citada solicitud por ser contrario al principio de neutralidad política que debe regir la actuación de los agentes del Instituto Armado y de la Policía Nacional”, detalla la parlamentaria Macarena Olona.

La norma impide en la actualidad que integrantes de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado puedan asistir de uniforme a cualquier manifestación. Así, la Ley Orgánica del Régimen disciplinario del Cuerpo Nacional de Policía, en su artículo 8, describe entre las faltas graves “asistir de uniforme a cualquier manifestación o reunión pública, salvo que se trate de actos de servicio, o actos oficiales en los que la asistencia de uniforme esté indicada o haya sido autorizada”. El funcionario que incumpliese esta prohibición se enfrenta a una posible suspensión de funciones de entre cinco días y tres meses.

Por su parte, la Ley orgánica reguladora de los derechos y deberes de los miembros de la Guardia Civil también prohíbe expresamente esa posibilidad en su artículo 8: “(…) No podrán asistir a manifestaciones o reuniones vistiendo el uniforme reglamentario, ni portando armas y deberán respetar las exigencias de neutralidad propias de la condición de Guardia Civil”.