El PSOE se mantiene firme en su intención de no volver a ceder en la pretensión de Unidas Podemos de entrar en el Consejo de Ministros. Es más, la cúpula socialista considera que la última propuesta de acuerdo para alcanzar un acuerdo de investidura que obligue al Gobierno a cumplir una serie de compromisos en materia económica ya les «maniata» lo suficiente en un curso político en el que arrecia una nueva crisis económica. Las consecuencias de ese pacto a nivel presupuestario y fiscal son una gran cesión, según fuentes del Gobierno, que casi parecen aliviadas por la ruptura de las negociaciones este martes con Unidas Podemos.

«Han sido nueve horas, cinco el jueves y cuatro el martes, dándole vueltas sólo al gobierno de coalición», explican con cansancio fuentes socialistas de la negociación, que insisten en que el Gobierno no volverá a ceder ante Iglesias. «Lo hicimos en julio, les ofrecimos tres ministerios y dijeron que era una tontería, algo vacío y decorativo. Impidieron la investidura del líder del PSOE y ¿ahora piden que volvamos atrás como si nada? Eso ha ocurrido. Dijimos que la propuesta era para julio y no nos creyeron. Nos pasamos horas diciéndoles que no habrá gobierno de coalición y siguen sin creernos. Si quieres negociar tienes que aceptar lo que dicen tus interlocutores para poder avanzar, no negarte a asumirlo», explican las fuentes.

El relato de la culpa de las elecciones sólo dura una semana, la campaña girará en otros ejes’, dicen en el PSOE

En ese sentido, en la dirección socialista creen que la oferta de un pacto programático con compromisos que supondrán logros políticos para Podemos es un «último salvavidas» para Pablo Iglesias. «Después de la balsa que le lanzamos en julio ahora tiene un buen salvavidas, él verá si lo coge o no», aseguran fuentes socialistas, que advierten de que Unidas Podemos se verá mucho más perjudicado por las elecciones que la candidatura de Pedro Sánchez.

«El relato de la culpa de las elecciones sólo dura una semana. La campaña girará en otros ejes como la gobernabilidad, la estabilidad, la unidad de España y la economía», explican, antes de descartar que la participación baje del 70% por una desmovilización que pueda afectar especialmente al electorado de izquierdas, como ocurrió en Andalucía el 4 de diciembre.

Desconcierto en Podemos

Mientras el Gobierno y el PSOE refuerza sus posiciones, en Unidas Podemos cunde el desconcierto. El equipo de Pablo Iglesias estaba convencido de que Sánchez cedería en el último momento, pero esas esperanzas se están desvaneciendo. El líder socialista sigue sin contactar con el responsable de Podemos a pesar de que el propio Iglesias le ha invitado a retomar la negociación directa al reconocer que quizás se equivocó al delegarla en Pablo Echenique.

Los dirigentes de Podemos lamentan por los pasillos del Congreso que el PSOE se niegue a volver al punto de las negociaciones previo a la investidura de Sánchez y cuestiona, cada vez con menos convicción, por los motivos de esa postura «inamovible». Ninguno de ellos se atreve a dar por rotas las negociaciones y en las conversaciones privadas siempre alientan la posibilidad de que se produzca un acuerdo de última hora.

En este contexto, ambos se verán las caras este miércoles en el Congreso. Por primera vez desde el mes de febrero, el Ejecutivo socialista se someterá a una sesión de control. El diálogo entre Sánchez e Iglesias servirá para comprobar si la posibilidad de colaboración está completamente enterrada o si existe alguna posibilidad de salvar la investidura antes del día 23.

Pablo Casado (PP) interpelará a Sánchez sobre “cómo valora la situación del país”. Albert Rivera (Cs) le preguntará sobre la situación política y Pablo Iglesias le pedirá que haga balance sobre de su labor durante los meses que lleva en funciones, desde el 5 de marzo. Antes de la sesión de control, Sánchez debatirá con el resto de líderes parlamentarios durante la comparecencia del presidente para informar al pleno de los últimos Consejos de la Unión Europea, en los que se decidieron los candidatos a las principales instituciones comunitarias.

El debate de investidura, como tarde, debería empezar el martes 17 de septiembre, para llevar a cabo la primera votación el miércoles 18 y, en el caso de que el líder del PSOE no obtenga la mayoría absoluta de los votos, celebrar la segunda votación 48 horas más tarde: el viernes 20. Antes tendría que celebrarse una ronda de contactos de los líderes políticos con el Rey que debería celebrarse a finales de esta semana, los días 12 y 13.