Política

El PSOE se planta y sólo negociará si Podemos renuncia a la coalición

"Hoy no vemos una salida para esta situación. Constatamos que no hay una vía para alcanzar un acuerdo", asegura Lastra

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El PSOE se planta y sólo negociará si Podemos renuncia a la coalición
El equipo negociador de Podemos, tras la reunión con el PSOE.

El equipo negociador de Podemos, tras la reunión con el PSOE. EP

Resumen:

El PSOE se planta y sólo seguirá negociando con Unidas Podemos si admite un Gobierno en solitario y renuncia a formar parte de una coalición. Ése es el balance de cuatro horas de reunión esta mañana en el Congreso, según ha expuesto Pablo Echenique en una comparecencia pública. «Nos causa una gran preocupación y pensamos que es un error y una irresponsabilidad», ha asegurado, tras explicar que los socialistas no se volverán a reunir con ellos si no aceptan esa condición.

«La conclusión es que el PSOE no se mueve de su planteamiento de formar un Gobierno de partido único». «Nos han trasladado que si no aceptamos que gobiernen solos no tiene sentido seguir reuniéndose», ha lamentado Echenique que, no obstante, ha destacado la «cordialidad» entre ambos equipos negociadores.

«Constatamos que no hay una vía para alcanzar un acuerdo. Unidos Podemos se niega a alcanzar un acuerdo programático y de gobernanza para este país». «Hoy por hoy no vemos una salida para esta situación», ha explicado la portavoz socialista, Adriana Lastra, que ha instado a Podemos a reflexionar si va a impedir que haya un Gobierno socialista.

«Tienen que ver si van a permitir que haya un Gobierno progresista en este país con un acuerdo programático y espacios de poder en la gobernanza o si van abocarnos a unas elecciones que este partido no quiere en el mes de noviembre», ha instado Lastra, que ha destacado que se produzca una reunión entre Pedro Sánchez y Pablo Iglesias.

Ninguno de los dos, que se verán las caras este miércoles a las 9 horas en el pleno del Congreso, parecen dispuestos a ceder en la semana decisiva para evitar las elecciones, ya que el plazo para la investidura expira el lunes 23. De hecho, desde el pasado jueves, cuando el PSOE dio ese ultimátum a Unidas Podemos, los socialistas siguen esperando a que Pablo Iglesias asuma la «realidad» de que esa coalición de gobierno en ningún caso se producirá y que piense bien cuál será el papel de Podemos en la investidura.

Ambas formaciones han retomado sin entusiasmo este martes las conversaciones para desbloquear la elección como presidente de Pedro Sánchez después del estrepitoso fracaso de la reunión del pasado jueves y de haber dejado el mes de agosto en blanco.

Las posiciones con la que llegaban hoy ambos equipos al Congreso de los Diputados no era diferente a la de hace cuatro días: Carmen Calvo volvía a exigir a Unidas Podemos que dejara de ser «inflexible» en su exigencia de una coalición de gobierno, mientras que el partido de Iglesias seguía obcecado en retomar las conversaciones  donde quedaron en el mes de julio, con la esperanza de que Sánchez rectifique en el último momento.

Lejos de avanzar, lo cierto es que la situación ha empeorado en las últimas horas. La desconfianza con los morados la ha reiterado la propia vicepresidenta en funciones este mismo martes, quien ha señalado que la prueba de ello es la «terminología» que Iglesias utiliza al subrayar que los socialistas «rectificarán», al tiempo que ha lamentado que hable de forma «imperativa» sobre lo que tiene que hacer o no el Ejecutivo.

«No hay confianza entre nosotros», ha insistido la número dos del Ejecutivo en funciones, al ser preguntada por la posibilidad de la coalición. Calvo ha asegurado además que habrá una reunión oficial entre Pedro Sánchez y Pablo Iglesias siempre y cuando los equipos negociadores hayan avanzado previamente hacia un acuerdo, para que los líderes den «el empujón final».

Por su parte, desde Podemos reprochan la «arrogancia» de los socialistas, a los que acusa de bajar los  brazos y no hacer «nada» para agilizar la formación de Gobierno.

Pablo Iglesias ha sido tajante este martes al avanzar en una entrevista que su formación en ningún caso regalará los votos permitiendo así la investidura del líder socialista y pasando luego a la oposición. Recuerda que los inscritos marcaron el camino de la coalición y que la experiencia de un gobierno ‘a la portuguesa’ ya se ha vivido y ha fracasado.

«Por respeto a nuestros votantes no podemos aceptar que la política sea elegir el mal menor, entre el PP y el PSOE. Estamos para cambiar las cosas, hay ejemplos de que se puede gobernar de otra manera», ha añadido, para luego lamentar que el PSOE no haya realizado ningún tipo de consulta a sus votantes sobre el eventual cogobierno.

En este sentido, opina que detrás de la negativa del PSOE de aceptar un Gobierno de coalición con Unidas Podemos está la intención de Pedro Sánchez de ir a una repetición electoral para luego convencer tanto a PP como a Ciudadanos de que le den su apoyo o permitan su investidura. Señala que el candidato socialista debería ser claro y decírselo a sus votantes «por respeto».

«Lo único que puede explicar que quieran elecciones es que después puedan llegar a un acuerdo con PP y Ciudadanos, pero si quiere un Gobierno de izquierdas, no se explica su obsesión -de Sánchez- por no compartir responsabilidades», ha indicado.