Tras casi tres horas de vista, el Tribunal Supremo ha dejado visto para sentencia la resolución de los recursos presentados por las defensas de los condenados por el ‘caso Alsasua’. Durante la misma, tanto defensa como acusaciones se han reiterado en los argumentos que en gran medida ya expusieron tanto durante el juicio celebrado el pasado mes de abril en la Audiencia Nacional como durante la posterior apelación a la sentencia emitida el pasado 1 de junio. La decisión del Alto Tribunal será determinante para el futuro del caso ya que en caso de un recurso al Tribunal Constitucional éste sólo lo analizaría desde el punto de vista constitucional y no de hechos probados.

Los cinco abogados que representan a los ocho jóvenes condenados por la agresión a dos guardias civiles y sus parejas hace casi tres años, el 15 de octubre de 2016, han solicitado la absolución de sus defendidos y han expuesto cerca de una veintena de motivos, todos ellos ya esgrimidos con anterioridad durante el proceso. De igual manera, tanto Fiscalía como las acusaciones ejercidas por la Asociación de Guardias Civiles como Covite han solicitado que sean desestimados los recursos al considerar que todos los argumentos en los que sustentan los recursos las defensas fueron resueltos tanto en el juicio como en la apelación.

A la vista han acudido representantes del PNV, EH Bildu, Podemos, ERC y JxCat para solidarizarse con los ocho condenados y denunciar lo que han calificado como una «desproporción». Han solicitado la absolución de todos ellos, condenados por la Audiencia Nacional a entre 2 y 13 años de prisión.

Las defensas han reiterado los argumentos de parcialidad del tribunal, irregularidades en las identificaciones y desproporción de las penas»

Uno de los aspectos que ha centrado gran parte de la vista ha sido la consideración de los dos agravantes que se aplicaron en la sentencia, el relativo a la discriminación por razones ideológicas y el de superioridad. En el primer caso, Fiscalía y acusaciones han insistido en que los dos agentes fueron agredidos precisamente por su condición de guardias civiles y lo que ello representaba. Han defendido que es adecuado que se aplique el agravante de superioridad al dar por acreditado que la agresión se produjo a cargo de un grupo numeroso de personas.

Imparcialidad

Por parte de las defensas, en las distintas exposiciones ante el tribunal para solicitar la absolución de sus clientes se han vuelto a exponer las mismas razones que se esgrimieron en el juicio y en la apelación posterior. En algunos casos se ha apelado a la supuesta «imparcialidad» del tribunal que los ha condenado, recordando para ello la vinculación familiar y el reconocimiento que una miembro del tribunal tenía con la Guardia Civil. También se ha cuestionado las conclusiones a las que se llega para sustentar las penas basándose fundamentalmente, subrayan las defensas, en los informes emitidos por la Guardia Civil en un caso que afecta a dos agentes del cuerpo.

Los agresores de Alsasua asumieron un delito «terrorista» para reducir al mínimo sus penas

Otras de las razones de las defensas, como hicieron a lo largo del juicio, ha sido la ausencia de pruebas suficientes para soportar las sentencias, la imposibilidad de haber practicado algunas de ellas o incluso las irregularidades que las defensas consideran que se produjeron en las priebas de reconocimeinto a las que fueron sometidos algunos de los agresores condenados.

Tras la conclusión de la vista, una delegación de los familiares de los jóvenes condenados por el ‘Caso Alsasua’ ha acudido al Congreso para agradecer a Podemos, PNV, Bildu, ERC y JxCat el apoyo recibido. La madre de uno de los condenados Adur Ramírez, Bel Pozueta, ha asegurado que pese a confiar en que con la resolución del Tribunal Supremo se pueda poner fin al encarcelamiento de sus hijos, no cejarán en pedir «que se ponga fin a este despropósito».