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Iglesias resiste la embestida de Sánchez con un ojo puesto en la 'cornada' de Errejón

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Iglesias resiste la embestida de Sánchez con un ojo puesto en la 'cornada' de Errejón

Resumen:

Pablo Iglesias es resiliente. La ola posterior a las elecciones del 28-A amenazó en algún momento con convertirse en un tsunami con capacidad para llevarse por delante a Podemos y a su líder. Pero la catástrofe se ha matizado mucho con el paso del tiempo. El percibido tacticismo del PSOE y el autosacrificio de Iglesias, renunciando a apartarse personalmente de la formación de gobierno, han reflotado su figura y sus expectativas electorales. Las encuestas ya no son para tanto, pero la amenaza de Errejón sigue presente.

Tal y como reflejaba el sondeo realizado este fin de semana por DYM para El Independiente, Podemos obtendría en unos nuevos comicios entre 40 y 45 escaños. Es decir, los mismos que el 28-A, cuando consiguió retener 42 de los 71 asientos que ocupó en el Congreso de los Diputados la anterior legislatura. Una tendencia que reflejan de forma robusta todas las demás encuestas, que coinciden en no percibir ni una fuerte caída de Podemos ni una espectacular pujanza del PSOE.

El partido se le ha hecho largo a Pedro Sánchez, que fantasea con un nuevo resultado electoral que lamine definitivamente a Podemos, consolide a PSOE como fuerza hegemónica con capacidad para pactar a ambos lados y elimine definitivamente del horizonte un gobierno de coalición. Pero la realidad, a día de hoy, es que el escenario más probable el 11 de noviembre es que el Hemiciclo se parezca razonablemente al actual. Y que las sumas entre los bloques continúen siendo las mismas, a la espera de Más Madrid y de Íñigo Errejón.

Iglesias ha aguantado la embestida y Podemos no se ha molestado en ocultarlo. «Estamos mejor en los sondeos que antes del 28 de abril», retó Pablo Echenique el pasado 23 de agosto ante la opción cada vez más plausible de que el PSOE acabara forzando un nuevo regreso a las urnas. El partido morado, azuzado por sus bases y por sus análisis internos, que interpretan que Sánchez se ha ‘pasado de frenada’ y que eso le perjudicará entre el electorado de izquierdas, ha terminado por abjurar del pánico electoral que sí mostró durante algunos pasajes de mayo, junio y julio.

Este mismo martes, tras concretarse el fracaso de Sánchez, Iglesias se lanzaba en tromba en Twitter contra el líder socialista. «Tenía el mandato de formar gobierno. No quiso. La arrogancia y el desprecio a las reglas básicas de una democracia parlamentaria se han impuesto sobre la sensatez. Seguiremos trabajando para que la política sirva para defender los derechos de la gente», escribía Iglesias en un mensaje rematado con su eslógan electoral: Sí se puede.

Errejón, la gran amenaza

Pero a Podemos se le presentan otros retos en forma de escisiones. La opción de que Íñigo Errejón compita -aunque sólo en la circunscripción de Madrid- en unas nuevas elecciones supone una amenaza mayúscula para Iglesias, que tiene en Madrid su principal caladero de votos y escaños. Un duelo de esa envergadura en el principal escenario electoral sí tendría la capacidad de alterar decisivamente el escenario posterior al 10-N.

Íñigo Errejón y los afines a su corriente han manifestado en multitud de ocasiones que sí habrían facilitado una investidura de Pedro Sánchez, aunque fuera renunciando a un gobierno de coalición. Su presencia en el Congreso, por tanto, abriría radicalmente el abanico de opciones para Pedro Sánchez en caso de una nueva negociación de investidura.

En este sentido, la encuesta de DYM para El Independiente reflejaba que el 48,3% de los votantes del PSOE en los pasados comicios verían con buenos ojos que Errejón plantease una candidatura propia en unas nuevas elecciones. Ese porcentaje contrasta con el 36,4% de los electores de Podemos que lo secundan.

En las pasadas elecciones autonómicas en la Comunidad de Madrid, las únicas en las que la candidatura de Errejón, Más Madrid, compitió directamente contra Podemos, los resultados fueron claramente favorables al ex número dos del partido morado. Errejón consiguió ser cuarta fuerza política con el 14,7% de los votos y 20 escaños, mientras que Podemos cayó a la sexta plaza con 7 escaños y un 5,60% de apoyo, a sólo seis décimas de quedar sin representación en la Asamblea regional.