Tan solo unos minutos después de conocerse el histórico fallo del Tribunal Supremo, que por unanimidad da luz verde a la exhumación de los restos del dictador Francisco Franco del Valle de los Caídos para ser reinhumados en el cementerio madrileño de Mingorrubio (El Pardo) se han producido las primeras reacciones en el panorama político.

Frente a los mensajes de celebración lanzados en redes sociales por dirigentes socialistas se ha posicionado Vox, que ha calificado de «profanación» la decisión del Alto Tribunal por ir en contra de «los derechos de la familia», que aspiraba a depositar los restos del dictador en La Almudena, en el centro de Madrid.

En este sentido se ha expresado la portavoz de Vox en la Asamblea de Madrid, Rocío Monasterio, quien ha censurado en primera instancia la decisión del Supremo y ha reclamado que la Comunidad de Madrid recupere sus competencias funerarias.

Acto seguido, el presidente de Vox, Santiago Abascal, ha asegurado que su partido mantendrá el rechazo a la exhumación de los restos de Franco y que le da «igual» que sea legal o no, porque en su opinión supone «profanar» esa tumba en contra del criterio de la familia.

«Empieza la campaña socialista: profanar tumbas, desenterrar odios, cuestionar la legitimidad de la monarquía», ha dicho Abascal, que ha utilizado su cuenta en Twitter para reaccionar a la sentencia del Tribunal Supremo. Los jueces han avalado de forma unánime y por razones de «interés general» la decisión del Gobierno de Pedro Sánchez de sacar los restos del dictador de su actual tumba para su inhumación en el cementerio de El Pardo-Mingorrubio.

«Solo Vox se opondrá frontalmente, porque solo VOX tiene el valor para defender la libertad y el sentido común frente al totalitarismo y los trucos de propaganda electoral», ha dicho el dirigente de la formación.