Adoquines, tuercas del tamaño de una mano, un retrovisor tan destrozado que no tiene ni pedazos de cristales disgregados… Las imágenes de los objetos arrojados a las fuerzas de seguridad, Policía Nacional y Mossos d’Esquadra, por las protestas de grupos violentos descontrolados evidencian un alto grado de violencia en los incidentes que desde el lunes tienen lugar en las principales ciudades de Cataluña.

Las pruebas fotográficas obtenidas por El Independiente de los altercados contra la condena por sedición y malversación a nueve líderes independentistas también ilustran lunas de vehículos policiales rotas por el impacto de objetos contundentes. Igualmente, se han utilizado pinchos para deshinchar las ruedas de los coches y furgones de las autoridades. El balance de momento supera los 70 agentes heridos y más de 120 heridos igualmente entre los manifestantes.