El parlamentario andaluz de Ciudadanos (Cs) por la circunscripción de Almería, Andrés Samper, ha aprovechado los viajes que realizaba en su coche desde su provincia hasta Sevilla -donde se encuentra la sede del Parlamento andaluz- para publicar los trayectos en la plataforma ‘BlaBlaCar’ y compartir gastos con otros pasajeros, a pesar de cobrar dietas de la Cámara autonómica por este concepto. Tras destaparse esta situación, Samper ha dimitido en la noche de este miércoles.

El próximo viaje que ofrecía el diputado estaba programado para este jueves, con salida a las 19:00 horas de la capital hispalense y llegada a las 23:40 horas a la almeriense, y supondría un coste por ocupante de 24,50 euros. En el anuncio, que ya ha sido eliminado de la referida plataforma social, Samper se definía como «una persona con mucha experiencia al volante», «extrovertida» y «con buena conversación» que realizaba el trayecto Almería-Sevilla «por motivos de trabajo».

Samper ha indicado que entre los días 16 y 23 de octubre ha realizado un total de cuatro viajes a través de ‘BlaBlaCar’ y que tras conocerse el uso que ha hecho de esta plataforma, ha comunicado lo ocurrido a la dirección del grupo parlamentario de Cs y su decisión de presentar este jueves a los servicios de la Cámara una solicitud a fin de devolver las dietas correspondientes al mes de octubre.

«Reconozco públicamente mi error, pido disculpas a quienes haya podido ofender y me arrepiento profundamente de este comportamiento impropio de mi condición de diputado», ha dejado escrito Andrés Samper en un comunicado en Twitter.

Pero las disculpas públicas de Samper han llegado después de intentar desmentir la información. En un tuit ya borrado y publicado a las 18:35 de este miércoles, el parlamentario naranja desmentía las informaciones que se estaban publicando sobre sus viajes irregulares. «Alguien ha tomado una foto mía para publicar eso».

Según consta en el régimen económico de los diputados de la Cámara autonómica del 2019, por gastos de viajes y desplazamientos, los parlamentarios que afronten una distancia entre su residencia habitual y la sede de la Cámara de más de 300 kilómetros, como sería el caso de Samper, cobran 410 euros al mes.