Pocos minutos después de dar por terminada la concentración independentista convocada en el centro de Barcelona desde las 17:00 horas de la tarde por las organizaciones ANC y Òmnium, que han logrado reunir a 350.000 personas en ambiente festivo y pacífico, miles de manifestantes se han encaminado hacia Via Laietana para secundar una segunda protesta organizada por los radicales de los Comités de Defensa de la República (CDR) este sábado ante la Jefatura Superior de la Policía Nacional, escenario de la violentísima batalla del pasado viernes. Tras una semana de relativa calma, los disturbios han regresado este sábado al centro de Barcelona. Al menos tres personas han sido detenidas y varias han sido heridas, entre ellas un agente de la BRIMO de los Mossos d’Esquadra, trasladado en estado grave a un hospital con una posible fractura de rodilla.

La convocatoria de los radicales tenía como lema «devolver las pelotas» a la Policía que, finalmente y junto a los Mossos d’Esquadra han terminado cargando contra los radicales tras aguantar más de dos horas el lanzamiento de todo tipo de objetos, como latas de cerveza llenas, botellas de vidrio o pelotas de plástico, lo que ha llevado a nuevas batallas campales entre agentes y grupos de CDR. El grueso de los manifestantes se encuentra en la Via Laietana y en los aledaños, como en la calle de las Magdalenas o la calle Condal. Como la semana pasada, han prendido fuego a barricadas y la policía autonómica ha cargado contra los radicales, consiguiendo que se replegaran hasta Plaza Cataluña.

Al grito de «se acabó la paciencia» o «fuera las fuerzas de ocupación», miles de personas han cortado el tráfico desde las 19:00 horas de la tarde la Via Laietana en medio de una calma tensa por los precedentes violentos registrados en jornadas anteriores y, que finalmente, se está saldando con más violencia.

Los refuerzos ante la cantidad de radicales concentrados en la céntrica calle, 10.000 según la Guardia Urbana, no tardaron en llegar, pero los manifestantes bloquearon el paso de cinco furgones de la Policía Nacional, llegando antidisturbios a la zona para ‘rescatar’ a los vehículos y hacerlos avanzar entre la multitud.

Los furgones han logrado abandonar la calle, pero recibiendo tras ellos lanzamiento de todo tipo de objetos, golpes y patadas por parte de los radicales.

Pasados unos minutos, varios grupos de CDR han comenzado a tirar petardos y pelotas contra los agentes que custodian la Jefatura de la Policía, objetos que se habían invitado a llevar a la protesta con el propósito de «devolvérselas», al grito de «Cataluña antifascista» o «la policía tortura y asesina».

También bajo el cántico de «prensa española, manipuladora» han comenzado los primeros boicots a los medios de comunicación que intentan dar cobertura de la protesta, tal y como ha denunciado un equipo de La Sexta.

La crispación ha seguido en aumento tras horas de gritos de «puta España», «si tienes un hijo subnormal, hazlo Policía Nacional» o «pim, pam, pum, que no quede ni uno» dirigidos a las fuerzas de seguridad, que han acompañado con el continuo lanzamiento de todo tipo de objetos, incluso piedras.

La situación es especialmente tensa en la calle de las Magdalenas -detrás de la Jefatura- donde los CDR han comenzado a derribar vallas policiales y han tratado de destrozar y forzar varios vehículos policiales. Tres furgones de la BRIMO han llegado alrededor de las 21:00 horas de la noche hasta la Jefatura para dar apoyo a la Policía Nacional. Los Mossos han cargando y disparando pelotas de foam contra algunos radicales para tratar de dispersar la manifestación.

Tras las cargas y el repliegue de los CDR, grupos de manifestantes han realizado una sentada frente al doble cordón policial que protege ahora a la Jefatura.

El presidente de la Generalitat, Quim Torra, lanzaba esta misma tarde una amenaza desde la calle, asegurando que el proceso soberanista irá «tan lejos como la gente de Cataluña quiera».