Unidas Podemos estudia proponer al equipo negociador de Pedro Sánchez una estructura de Gobierno que ya manejara en junio y julio, cuando el Gobierno de coalición con el PSOE era una posibilidad. Un modelo de «cargos cruzados», esto es, que en los ministerios que correspondan a un partido haya también altos cargos de la otra formación.

En líneas generales, esto se traduciría en que la negociación entre PSOE y UP que está teniendo lugar bajo secreto total, además de fijar cuántos ministerios le corresponderán a los de Pablo Iglesias, contemplaría incrustar también este modelo: esto es, que en las carteras tuteladas por ministros nombrados por Sánchez haya secretarios de Estado, secretarios generales, quizá presidencias de empresas públicas y otras categorías designados por Iglesias, y al revés: que en los ministerios morados haya dirigentes socialistas.

Secretarías de Estado

Este modelo vuelve a estar sobre la mesa, dicen en el partido. «Frente a los que creen que es una manera de infiltrarse en los asuntos del otro, más bien es la fórmula que garantiza más estabilidad», defienden los consultados. «Es el mejor antídoto contra las discusiones partidistas entre ministerios: trabajar todos a una en función de unos objetivos».

Los defensores de este modelo valoran la estabilidad: «Todos trabajan a una»

No será fácil convencer a Pedro Sánchez: Iglesias ya planteó esta solución a Pedro Sánchez en mayo tras las penúltimas elecciones generales del 28 de abril, cuando las negociaciones iban muy lentas (finalmente se echaron a perder y se repitieron los comicios). El presidente del Gobierno en funciones rechazó el modelo de cargos cruzados y no se volvió a tocar. Pero tras el 10-N Sánchez ha cambiado su manera de relacionarse con Podemos: pese a que ambos partidos han retrocedido algo electoralmente, lo que la pasada legislatura no se consiguió en cuatro meses y medio ahora se ha forjado en menos de 48 horas.

Los morados miran al Botánic, el pacto en la Comunidad Valenciana entre PSOE-PSPV, Compromís y Unidas Podemos: los de Ximo Puig tienen cinco consejerías, los de Mónica Oltra cuatro y Podemos dos carteras, entre ellas una Vicepresidencia además de Vivienda. El Pacto del Botánico incluye entremezclar los altos cargos.

Queremos evitar el modelo de Díaz Ayuso, en el que PP y Cs van a su bola»

Otro de los casos de cargos cruzados fue el que experimentó durante más de 30 años Convergencia i Unió, que dirigieran Jordi Pujol y Artur Mas. CiU en realidad eran dos partidos (Convergencia Democrática de Catalunya y Unió Democrática) aliados desde 1978, pero estaban tan compenetrados que de puertas afuera parecían uno. En 2015 la coalición se fracturó por el procès, pero antes funcionó a la perfección.

«Lo que se quiere evitar es un modelo de coalición como el de Isabel Díaz Ayuso en la Comunidad de Madrid. Los populares van por un lado, los naranjas van por otro y entre ambos no se aguantan. Y además dependen de Vox…».