Esquerra Republicana sigue dispuesta a votar «no» a la investidura de Pedro Sánchez. Tras el primer encuentro exploratorio mantenido esta mañana por los portavoces de PSOE y ERC en el Congreso, Adriana Lastra y Gabriel Rufián, los republicanos han emitido un comunicado en el que aseguran que no apoyarán la investidura del candidato socialista sin «garantías» de que el PSOE va a cambiar de postura respecto a Cataluña y la cuestión territorial.

«Durante la conversación no ha habido indicio alguno de que el Partido Socialista vaya a abandonar la vía represiva para afrontar el conflicto político existente entre Cataluña y el Estado» advierten los republicanos, que con 13 escaños se han convertido en quinto grupo en el Congreso y en fuerza determinante para la investidura de Pedro Sánchez si Cs se mantiene su negativa.

Sin estas garantías, añaden los republicanos, «no podrá haber en ningún caso un replanteamiento de la postura del Grupo Republicano en el Congreso». Pese a todo, la formación que lidera Oriol Junqueras desde la prisión de Lledoners destaca la necesidad de «seguir manteniendo contactos» compartida, dicen, por los socialistas. Una negociación que, tal como sucedió con el acuerdo sellado el martes con Podemos, transcurre por una senda mucho más discreta que la del pasado verano.

Volver a Pedralbes

«La apuesta de Esquerra Republicana es la resolución política del conflicto a través de una mesa de negociación» añaden los republicanos, insistiendo en el mensaje que el vicepresidente de la Generalitat y número dos del partido, Pere Aragonés, ha repetido los dos últimos días.

Una propuesta que pasaría, básicamente, por volver a los planteamientos de la reunión de Pedralbes, el último encuentro mantenido por Pedro Sánchez y Quim Torra, en el que se pactó la creación de una mesa de partidos a la que debía incorporarse un «relator». Esta figura, primero aceptada y después rechazada por el Gobierno y el PSOE, es fundamental para JxCat pero no ha sido mencionada hasta ahora por los repúblicanos, auténticos dueños de la llave de la investidura después de que el voto exterior restara ayer un diputado al PNV en favor del PP.

Esquerra insiste además en la necesidad de «avanzar en materias sociales urgentes bloqueadas en el Congreso y en el Parlament» tras un primer encuentro de aproximadamente una hora en el que Lastra y Rufián han vuelto a tirar de buena sintonía personal para buscar puntos de encuentro entre ambos partidos. Los republicanos son conscientes, además, de que su abstención ya no es suficiente para salvar el gobierno progresista por el que Rufián clamaba hace sólo dos meses.

Pedro Sánchez y Pablo Iglesias sellaron el martes un acuerdo entre PSOE y Podemos que solo garantiza la formación del «gobierno progresista» prometido si cuentan además con el apoyo del PNV, Más País, Teruel Existe, PRC, el BNG, del diputado Pedro Quevedo (integrado en Coalición Canaria). Pero esa suma se queda en 168 diputados, exactamente los mismos que juntan PP (89, tras el escaño ganado en Vizcaya), Vox (52), Ciudadanos (10), Junts per Catalunya (8), EH Bildu (5), CUP (2) y Navarra Suma (2). En la teórica abstención seguirían quedando los 13 diputados de ERC y Ana Oramas, que ha prometido en infinidad de ocasiones no apoyar ningún gobierno integrado por Podemos.